En los últimos días, varios vecinos del barrio 400 Viviendas fueron víctimas del robo de medidores de electricidad, mientras que otros sufrieron daños en sus equipos debido a intentos fallidos de sustracción.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada, y aunque algunos vecinos de la zona escucharon ruidos sospechosos, en el momento los atribuyeron a la presencia de animales.
Ante esta situación, la empresa distribuidora de energía Edersa debió intervenir para reponer los medidores afectados y restablecer el servicio en los hogares damnificados.
Las autoridades no brindaron información oficial sobre posibles sospechosos o medidas de prevención, pero los vecinos expresaron su preocupación por la reiteración de estos episodios y el impacto que generan en la seguridad del barrio.