La Ruta Nacional 151 vuelve a estar en el centro del debate, pero no por los innumerables accidentes graves y fatales que ocurren en sus kilómetros deteriorados, sino porque se convirtió en una herramienta de presión política sobre Vaca Muerta Sur.
El gobierno provincial lanzó un operativo de control al tránsito pesado en la Ruta 151 y la Ruta 69, el principal acceso a la formación petrolera. En dos días, se detectaron cientos de camiones con sobrepeso, algunos con hasta 8.000 kilos por encima del límite permitido. El gobernador Alberto Weretilneck advirtió que no habrá excepciones ni privilegios y que las petroleras deberán asumir su responsabilidad en el daño de la infraestructura.
Pero mientras los controles se utilizan para presionar a las empresas del sector, la ruta sigue abandonada para quienes la recorren a diario. En Catriel, transitar por la 151 es una ruleta rusa, pero no solo por el tráfico pesado y la imprudencia de algunos conductores, sino porque la calzada destruida, sin mantenimiento adecuado ni señalización en varios tramos, convierte cada viaje en un riesgo constante.
Para los catrielenses, la exposición al peligro es cotidiana. Quienes necesitan atención médica de complejidad o realizar trámites importantes en Cipolletti, General Roca o Neuquén, no tienen alternativa: deben enfrentarse a baches profundos, banquinas descalzadas y asfalto irregular, todo en una vía donde transitan camiones de gran porte y vehículos a alta velocidad.
A pesar de los innumerables siniestros en la 151, la política parece enfocarse en reclamos estratégicos. Un ejemplo es la reciente presentación de los legisladores Javier Acevedo y Fernando Frugoni (CC ARI Cambiemos), quienes pidieron al Gobierno Nacional y a Vialidad Nacional que realicen obras en la rotonda de Cipolletti, donde los camiones de gran porte chocan con el puente ferroviario. Un problema real, pero ¿dónde están los reclamos por las víctimas fatales de la 151?
En febrero de este año, la ruta volvió a ser escenario de tragedias evitables. El 18 de febrero, un hombre murió tras volcar en un tramo deteriorado en La Pampa. Un día después, el 19 de febrero, una enfermera de Cinco Saltos perdió la vida en otro siniestro cerca de Catriel. La falta de mantenimiento, las banquinas descalzadas y la ausencia de señalización agravan los errores humanos y aumentan la cantidad de víctimas fatales.
En 2024, la intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, tuvo que destinar recursos municipales para reparar un tramo de la 151 ante la inacción de Vialidad Nacional. Se hicieron tareas de bacheo en 8 kilómetros, pero la magnitud del deterioro de la ruta sigue siendo crítica.
Desde hace años, la comunidad de Catriel reclama por la repavimentación completa de la 151, pero la respuesta siempre es la misma: parches temporales y promesas vacías. Mientras la política usa la ruta como moneda de cambio para negociar con Vaca Muerta, los catrielenses siguen arriesgando la vida en una traza abandonada, obligados a viajar por una calzada que hace tiempo dejó de ser segura.
¡RÍO NEGRO COLABORA, PERO NO A CUALQUIER COSTO!
— Alberto Weretilneck (@Weretilneck) February 26, 2025
Nunca lo olviden: para entrar o salir de Vaca Muerta, hay que pasar por Río Negro. Y acá no hay privilegios ni excepciones.
En solo dos días, detectamos cientos de camiones con sobrepeso, incluyendo unidades con hasta 8.000 kg por…