Salarios policiales bajo tensión en Río Negro: acampe, advertencias de retención de servicios y la renuncia entre lágrimas de uno de los voceros del reclamo

Hubo un fuerte cruce entre el gobernador Alberto Weretilneck y el referente Rubén Muñoz que elevó la tensión. Este lunes, el vocero del acampe anunció entre lágrimas su renuncia al Concejo Deliberante de General Roca para evitar que el reclamo sea interpretado como una disputa política tras un cuestionamiento directo del mandatario. Mientras los manifestantes reclaman recomposición salarial y advierten con posibles medidas de fuerza.

La protesta policial que desde hace tres semanas mantiene un acampe frente a la Casa de Gobierno en Viedma sumó el sábado 7 de marzo un nuevo capítulo de tensión política cuando el gobernador Alberto Weretilneck protagonizó un cruce directo con Rubén Muñoz, uno de los referentes del Consejo de Bienestar Policial y Penitenciario de Río Negro.

El intercambio ocurrió durante la jornada de protesta en la plaza San Martín, donde se desarrolla el acampe impulsado por familiares, retirados y sectores vinculados a la fuerza que reclaman una recomposición salarial y la apertura de una mesa de diálogo con el Ejecutivo provincial.

Según relataron testigos y registraron distintos videos difundidos en redes sociales, el mandatario se acercó a conversar con Muñoz, quien lo saludó y planteó el reclamo salarial de distintos sectores de la Policía provincial. El gobernador escuchó el planteo inicial, pero el diálogo se tensó cuando el referente del acampe pidió una solución concreta.

“Una solución a qué?”, respondió Weretilneck.

“A los problemas salariales de la Policía de Río Negro”, contestó Muñoz, quien intentó proponer la conformación de una mesa de trabajo para discutir mejoras.

La respuesta del mandatario fue tajante. “Vos no sos policía, no podés hablar por ellos”, le espetó, en referencia a la situación judicial de Muñoz, quien fue exonerado de la fuerza y mantiene pendiente su situación ante la Justicia rionegrina.

El intercambio subió de tono cuando el gobernador cuestionó el rol político del referente del reclamo. “Esto es simple. Andá a Roca, andá con tu jefe y hacé política en Roca. No vengas a hacer política acá. Volvé con los Soria”, le dijo antes de retirarse del lugar.

Tras el episodio, el clima en el acampe se volvió tenso. Hubo cruces verbales entre manifestantes y policías que custodiaban el vallado, aunque la situación no pasó a mayores.

Minutos después, Muñoz habló frente a las cámaras y profundizó sus críticas al Ejecutivo provincial. “Entiendo la situación de estos policías que están trabajando, que también cobran sueldos de miseria. Lo que no entiendo es la actitud del gobernador de desatender y negarse a escuchar un reclamo que es legítimo”, afirmó.

El referente del Consejo de Bienestar Policial aseguró que hay efectivos con salarios básicos cercanos a los 56 mil pesos, cifra que consideró “una vergüenza”, y lanzó una advertencia política de cara al futuro. “Esa es la política que tenemos que sacar a patadas en 2027”, expresó.

En videos difundidos posteriormente, Muñoz sostuvo que “la Policía de Río Negro se declara en estado de asamblea permanente” y advirtió que podrían avanzar con medidas de fuerza más contundentes.

“No podemos tener compañeros cobrando 56 mil pesos de básico, es una vergüenza. Esa es la política que tenemos que sacar a patadas en 2027.”

Rubén Muñoz, referente del Consejo de Bienestar Policial de Río Negro.

“Ojo que podemos salir con una retención total de todos los servicios en toda la provincia”, señaló, al tiempo que responsabilizó al gobierno provincial por una eventual escalada del conflicto. “La irresponsabilidad de Weretilneck lo va a dejar en jaque con toda la provincia. La responsabilidad de la seguridad recae sobre el gobernador”, afirmó.

El dirigente también mostró imágenes del acampe bajo la lluvia y cuestionó la falta de diálogo del Ejecutivo. “Las familias policiales están acampando con los nenes, con los retirados. ¿No tenés un poquito de vergüenza? Necesitamos plata y dignidad para los policías”, expresó en uno de los registros.

El conflicto sumó este lunes un nuevo giro cuando Muñoz anunció que presentó su renuncia a su trabajo en el Concejo Deliberante de General Roca, donde se desempeñaba como colaborador administrativo, con el objetivo —según explicó— de evitar que el reclamo sea interpretado como una disputa política.

“No quiero que el conflicto se politice. Estoy muy triste. Así como me quitaron mis 20 años de policía, hoy el gobernador me quita el único laburo que tengo”, sostuvo en una transmisión en vivo difundida por redes sociales.

Entre lágrimas, el referente del acampe aseguró que su decisión busca despejar cuestionamientos sobre su vínculo con dirigentes de la oposición provincial. “No quiero que me involucren ni con María Emilia ni con Martín Soria. Esto es por derechos laborales, por comida, por pan”, afirmó.

Mientras tanto, desde el oficialismo provincial marcaron distancia con la conducción del reclamo. El presidente del bloque legislativo de Juntos Somos Río Negro, Facundo López, aseguró que el gobierno continuará dialogando con personal retirado de la fuerza, pero descartó reconocer como interlocutores a quienes no pertenecen a la institución.

“Con el tema retirados vamos a seguir hablando, pero con los retirados. No vamos a hablar con aquellos que no son o que no pertenecen a la fuerza policial”, señaló.

El legislador remarcó que Muñoz fue exonerado de la Policía, por lo que consideró que no representa a los retirados, y también lo vinculó con dirigentes del espacio político que gobierna el municipio de General Roca.

López defendió además la política salarial aplicada por el Ejecutivo provincial y recordó que la fuerza policial recibió aumentos y un adicional del 1,5 por ciento diferenciado respecto del resto de los empleados públicos, además de un reconocimiento histórico para retirados.

En ese contexto, el acampe frente a la Casa de Gobierno continúa y el reclamo mantiene como eje central alcanzar un salario mínimo de 1.800.000 pesos para el personal de la Policía de Río Negro y del Servicio Penitenciario Provincial.

Mientras el gobierno insiste en cuestionar la representatividad de los voceros del reclamo, desde el Consejo de Bienestar Policial aseguran que la protesta seguirá hasta que se abra una instancia formal de negociación. En medio de esa pulseada, la tensión política crece y el conflicto salarial policial vuelve a instalarse en el centro del escenario provincial.