La intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, se refirió al conflicto con los gremios que representan a los trabajadores municipales, en el marco de una serie de reclamos encabezados por ATE, Soyem y UPCN. Los sindicatos exigen la reincorporación de tres empleados despedidos y el pago de un bono de fin de año de 750 mil pesos.
En declaraciones a Río Negro Radio, Salzotto defendió su gestión y cuestionó las críticas recibidas por su origen político. “Soy peronista, pero laburante. Me pongo a la par del que trabaja todos los días”, afirmó. Sobre los reclamos de falta de diálogo, la jefa comunal aseguró que se han realizado audiencias paritarias y reuniones mediadas por la Secretaría de Trabajo, aunque reconoció que las negociaciones pasaron a un cuarto intermedio sin avances significativos.
Desde los gremios, denunciaron que Salzotto no habría recibido a los delegados para discutir paritarias ni para negociar la reprogramación del pago del aguinaldo, previsto originalmente en cuotas junto con los haberes de enero y febrero. Nora González, secretaria general de ATE Catriel, calificó la situación como “crítica” y anunció la continuidad de las medidas de fuerza, que incluyen la permanencia frente a la sede municipal y la protesta de los trabajadores despedidos, quienes se encadenaron en el lugar.
Salzotto aseguró que los despidos están debidamente fundamentados. Según la intendenta, las bajas corresponden a tres personas vinculadas al sistema de asistencia de emergencia municipal: una por ausentismo de más de una semana, otra por episodios de violencia con sus compañeros y la tercera por una licencia médica extendida durante más de cinco meses.
En cuanto a los reclamos salariales, el municipio destacó que, durante 2024, los trabajadores municipales recibieron un incremento del 212% en sus haberes, homologado por la gestión anterior. “Son los mejores sueldos de Río Negro”, sostuvo Salzotto, quien calificó de desmedida la exigencia del bono. “Pretenden ser petroleros trabajando dentro de la administración pública municipal”, expresó.
Desde el gremio, insistieron en que el conflicto es de carácter laboral y exigieron la intervención del gobernador Alberto Weretilneck para lograr un avance en las negociaciones. Salzotto, por su parte, atribuyó las protestas a intereses políticos y aseguró que no permitirá maniobras de desestabilización. “Quien tenga deseo de generar desestabilización, que vaya a una elección y la gane. No utilicen este tipo de maniobras”, concluyó.