La madrugada del 22 de marzo, alrededor de las 6:00, Mateo Gutiérrez —vecino de Catriel— se despertó en medio de una escena inesperada: el agua ya había ingresado a su carpa y el río avanzaba rápidamente sobre el lugar donde había montado su campamento, en San Marcos Sierras.
Según relató, la crecida fue consecuencia de intensas lluvias en la zona serrana. “Me agarró una creciente de 10 metros de altura (según guardia civil)”, contó. En cuestión de minutos, el agua comenzó a llevarse los objetos que había dejado fuera de la carpa.
“Alrededor de las 6 am me desperté con un colchón de agua abajo de la carpa. La abrí y el río ya se estaba llevando mis cosas”, describió. Entre las pérdidas se encuentran utensilios, ropa y elementos de campamento como ollas, sartenes, sandalias, termo y otros objetos personales.
A pesar de la situación, logró rescatar lo esencial: su carpa, la bicicleta con la que viaja y su bolsa de dormir. El episodio, sin embargo, estuvo marcado por el riesgo. “Estoy bien, fue una gracia divina que me despertó temprano”, expresó. Y agregó: “Lo material va y viene, verdaderamente esto era riesgo de muerte. El río te agarra y no salís más”.
Mateo se encontraba viajando solo en bicicleta y había acampado a unos 40 metros del río, sin prever la magnitud de la crecida. Tras lo ocurrido, recibió ayuda de personas que se encontraban en la zona, lo que le permitió atravesar las primeras horas después del hecho.
A partir de la situación, integrantes de un grupo local impulsaron una campaña para brindarle apoyo económico. Inicialmente se evaluó realizar un sorteo, pero finalmente se optó por la difusión y aportes voluntarios directos.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias tijerasviajeras, en una iniciativa que busca ayudarlo a recuperar parte de lo perdido tras un episodio que, por poco, no terminó en tragedia.
Si querés comunicarte directamente con Mateo podes hacerlo al 299 556-3401.
