Abusó de una nena en Catriel, la amenazó para que no hablara y fue condenado: evitó la cárcel

El hombre reconoció los hechos en un juicio abreviado y recibió 3 años de prisión en suspenso. Tenía un vínculo familiar con la víctima y deberá cumplir restricciones, tratamiento psicológico y prohibición de acercamiento.

Un hombre fue condenado por la Justicia de Río Negro por abuso sexual contra una niña en Catriel, en una causa que se extendió durante varios años y que finalmente se resolvió a través de un juicio abreviado en Cipolletti.

La sentencia fue dictada el 11 de marzo de 2026 por el Foro de Jueces Penales de la IV Circunscripción. Según surge del fallo, el acusado reconoció los hechos ante el juez, acompañado por su defensor, y aceptó la pena acordada con la Fiscalía.

De acuerdo a la investigación, los episodios ocurrieron en distintos momentos entre 2022 y 2025. La víctima era una niña y el condenado tenía cercanía con su entorno familiar, ya que era pareja de una tía.

La causa se inició a partir de la denuncia de la madre, y se sostuvo con distintas pruebas: intervención de la Comisaría de la Familia, informes escolares, pericias y la declaración de la niña en Cámara Gesell, donde pudo relatar lo ocurrido.

Según la acusación, el hombre fue declarado culpable de tres hechos de abuso sexual simple y un hecho de abuso sexual con coacción, este último vinculado a amenazas para que la víctima no contara lo sucedido.

El juez dio por válido el acuerdo entre las partes y lo condenó a 3 años de prisión de ejecución condicional, lo que implica que no irá a prisión siempre que cumpla con una serie de condiciones.

Entre las medidas que deberá respetar están la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 300 metros, no tener ningún tipo de contacto con ella, fijar domicilio, no cometer nuevos delitos y presentarse periódicamente ante autoridades judiciales.

Además, deberá realizar un tratamiento psicológico, participar de un curso de masculinidades y someterse a controles durante un período de tres años.

El fallo ya quedó firme, ya que tanto la Fiscalía como la defensa renunciaron a apelar. A partir de ahora, será la Justicia de Ejecución la encargada de controlar que el condenado cumpla con todas las condiciones impuestas.