Un informe interno de seguridad e higiene laboral volvió a poner en discusión las condiciones edilicias del CET N°37 de Catriel. El documento, fechado el 11 de mayo de 2026 y facilitado a VientoSur por familias de estudiantes que asisten al establecimiento, detalla observaciones vinculadas a electricidad, salidas de emergencia, calefacción, sanitarios y distintos sectores del edificio escolar.
Las imágenes y descripciones incluidas en el relevamiento muestran tableros eléctricos abiertos, cables sin protección aislante, luminarias deterioradas y sectores que, según el propio informe, requieren intervención o mantenimiento.
Uno de los puntos más sensibles aparece en el sistema eléctrico. Según el relevamiento, el tablero principal carece de una térmica magnética tetrapolar para cortar la energía neutra y presenta faltantes de cartelería de riesgo eléctrico, mapa unifilar y mediciones de puesta a tierra.
En otro sector, el documento advierte sobre la existencia de cables sin protección y tableros con tapas faltantes, señalando incluso “peligro de electrocución para los alumnos”. También menciona tubos sin protección con riesgo de caída dentro de áreas de circulación estudiantil.
Las aulas tampoco quedaron fuera del relevamiento. Allí se registraron problemas de iluminación, luminarias sin protección y calefactores fuera de funcionamiento por falta de mantenimiento. El informe también señala ausencia de llaves de cierre de gas.
En sectores utilizados como depósito y salón de usos múltiples, el documento menciona faltantes de techo y placas de aglomerado “a punto de caerse”, recomendando incluso “clausurar” áreas que no sean utilizadas hasta tanto se intervengan las condiciones edilicias.
El relevamiento también advierte observaciones vinculadas a las salidas de emergencia: puertas que se traban por falta de mantenimiento, ausencia de flechas de evacuación, falta de luces de emergencia y una única salida para sectores del segundo piso.
En paralelo, el documento registra faltante de matafuegos y equipos A, B y C vencidos, además de un matafuego de CO sin identificación ni fijación adecuada.
La situación sanitaria también aparece reflejada en el informe, donde se mencionan baños clausurados, “olores nauseabundos”, falta de iluminación y problemas de limpieza dentro del edificio.
En paralelo, desde UNTER difundieron un comunicado cuestionando el estado de distintos establecimientos educativos recorridos junto a integrantes de la seccional Catriel durante el pasado jueves 7 de mayo.
Según expresaron desde el gremio docente, durante esa recorrida detectaron “escuelas atravesadas por el abandono, la precariedad y la falta absoluta de respuestas del Gobierno Provincial”.
En ese contexto, el sindicato señaló particularmente la situación del CET 37, afirmando que la institución funciona desde hace dos años en un edificio que, según indicaron, “no reúne condiciones mínimas de habitabilidad ni de seguridad”.
UNTER también reclamó inversión urgente en infraestructura escolar y la construcción de un edificio propio para la institución técnica.
“No hay calidad educativa posible en escuelas abandonadas por el Estado”, expresaron desde la conducción provincial del gremio docente en un documento firmado por referentes de las áreas de Salud en la Escuela, Nivel Medio, Organización y Prensa.
El informe técnico y el posicionamiento gremial volvieron a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa desde hace tiempo a parte de la infraestructura escolar de la provincia: las condiciones edilicias en las que estudiantes y docentes desarrollan actividades diariamente.
Hasta el momento, no hubo un pronunciamiento oficial del Ministerio de Educación sobre las observaciones incluidas en el relevamiento ni sobre las medidas que podrían adoptarse frente a los puntos señalados en el informe.