Durante el acto por el aniversario de Catriel, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó que la provincia trabaja junto al gobierno de Neuquén en un proyecto de integración vial que busca conectar la Ruta 57 con la Ruta 6 del lado neuquino, enlazando ambos trazados con el Paso Internacional Pichachén, que vincula Argentina con Chile.
“Es absolutamente necesario que podamos consolidar esta conexión, porque el eje de Vaca Muerta va a estar en el norte y creemos que Catriel va a tener un protagonismo central”, afirmó Weretilneck.
El anuncio se enmarca en una estrategia regional que será debatida esta semana en el Comité de Integración de los Lagos, una instancia binacional donde participarán siete gobernadores de Chile y autoridades de provincias patagónicas argentinas. La iniciativa apunta a mejorar la infraestructura para el transporte y el comercio a través del Pacífico, con impacto directo en la logística y el desarrollo local.

Para Catriel, la posible conexión abre un escenario de mayor integración a los corredores productivos y energéticos asociados a Vaca Muerta. También podría beneficiar a localidades cercanas como Peñas Blancas, al mejorar el tránsito y facilitar el acceso a redes comerciales y de servicios.
El Paso Pichachén conecta Neuquén con la región del Biobío en Chile. Su fortalecimiento como vía internacional es impulsado por ambas provincias en busca de reducir distancias logísticas, bajar costos y potenciar el comercio regional.
Aunque por el momento no se confirmaron plazos ni presupuestos, el proyecto plantea una posibilidad concreta de inserción estratégica para el norte rionegrino en un contexto de desafíos económicos y baja inversión nacional en infraestructura. La cooperación entre provincias aparece como una vía para avanzar en iniciativas de impacto regional.
