Basura clandestina en Catriel: el municipio detectó un microbasural y anunció multas

Un operativo en calle Mendoza volvió a exponer el problema del arrojo ilegal de residuos en la ciudad. El municipio intervino para limpiar el sector y lanzó una advertencia: tirar basura en espacios no habilitados será sancionado, mientras piden a los vecinos denunciar estas prácticas.

La aparición de un microbasural en calle Mendoza encendió nuevamente las alertas en Catriel y obligó al municipio a desplegar un operativo para limpiar el sector y reforzar los controles sobre el arrojo ilegal de residuos en la vía pública.

La intervención fue encabezada por la intendenta Daniela Salzotto, junto a equipos de la Secretaría de Servicios Públicos y la Secretaría de Medio Ambiente, que realizaron tareas de relevamiento y remoción de basura tras detectar acumulación de residuos en un espacio no habilitado.

Desde el Ejecutivo municipal señalaron que la formación de microbasurales es una problemática recurrente que impacta directamente en el ambiente urbano y en la calidad de vida de los vecinos. El descarte irregular de residuos voluminosos, escombros o basura domiciliaria en terrenos abiertos o espacios públicos suele generar focos de contaminación que requieren operativos específicos para su erradicación.

Las autoridades recordaron que arrojar residuos en lugares no autorizados constituye una infracción y advirtieron que quienes sean detectados realizando estas prácticas podrán enfrentar sanciones económicas.
“Estas acciones perjudican el ambiente, afectan la salud de los vecinos y serán sancionadas con las multas correspondientes”, señalaron desde el municipio en un comunicado difundido tras el operativo realizado en la zona.

El episodio volvió a poner sobre la mesa un problema que se repite en distintos sectores de la ciudad, donde la acumulación de residuos en espacios públicos termina generando basurales clandestinos que deterioran el paisaje urbano y obligan a intervenciones periódicas del municipio.

Desde el gobierno local explicaron que estos focos de basura no sólo generan un impacto visual negativo, sino que también pueden transformarse en espacios propicios para la proliferación de insectos, roedores y otros vectores que afectan la salud pública.

En ese contexto, el municipio hizo un llamado directo a la comunidad para reforzar la prevención. “Cuidar nuestra ciudad es una responsabilidad de todos”, remarcaron desde el Ejecutivo, al tiempo que solicitaron colaboración vecinal para identificar a quienes arrojan residuos en lugares no habilitados.

Las autoridades explicaron que la participación de los vecinos resulta clave para frenar este tipo de prácticas, ya que muchas veces los basurales clandestinos se generan de manera reiterada en los mismos puntos de la ciudad.

Por ese motivo, el municipio habilitó un canal específico para recibir denuncias sobre estas situaciones, incluso de forma anónima. Quienes detecten el arrojo ilegal de residuos o la formación de microbasurales pueden comunicarse al 299 518 7883, número destinado a reportar este tipo de hechos.

El objetivo, señalaron desde el gobierno local, es actuar con mayor rapidez ante nuevas denuncias y fortalecer los controles para evitar que estos focos de basura se consoliden o se multipliquen en distintos barrios.

Las autoridades también recordaron que mantener la ciudad limpia no depende exclusivamente de los operativos de limpieza, sino que requiere hábitos responsables en el manejo cotidiano de los residuos.

En ese sentido, remarcaron que el uso adecuado de los sistemas de recolección y la disposición correcta de residuos voluminosos son factores clave para evitar la aparición de microbasurales que terminan generando costos adicionales para el municipio y problemas ambientales para toda la comunidad.

Mientras tanto, el operativo realizado en calle Mendoza busca enviar un mensaje claro: el arrojo de basura en espacios públicos no sólo deteriora la ciudad, sino que también tendrá consecuencias para quienes incumplan las normas. Con más controles y el apoyo de los vecinos, el municipio apunta a frenar una práctica que sigue afectando distintos puntos de Catriel.