El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, comenzó a utilizar dólares del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para intervenir en el mercado cambiario y contener la suba del dólar. La noticia fue confirmada por el medio especializado La Política Online. La maniobra se realizó apenas un día después de que Fernando Bearzi, ex asesor financiero de la offshore Noctua en las Islas Caimán, asumiera la conducción del organismo previsional tras la sorpresiva salida de Mariano de los Heros.
Caputo destinó recursos del FGS a la compra de bonos soberanos AL30, en un intento por levantar su paridad y frenar la escalada de los dólares financieros. La medida tuvo un impacto acotado: el dólar MEP bajó apenas un 0,3%, cerrando en $1180, mientras que el dólar CCL subió un 0,5% hasta los $1189. El dólar blue también continuó su tendencia alcista, cerrando en $1210. A pesar de la intervención, los bonos en dólares siguieron cayendo con fuerza.
El uso de fondos destinados a garantizar el pago de futuras jubilaciones y pensiones para intervenir en el mercado genera inquietud. El FGS fue creado para proteger el sistema previsional frente a crisis económicas, pero su utilización con fines cambiarios podría poner en riesgo la seguridad financiera de los jubilados y pensionados.
La designación de Bearzi, con vínculos en el mundo offshore, suma preocupación sobre la dirección que tomará la ANSES bajo la gestión de Javier Milei, en un contexto donde ya se anticipan posibles reformas previsionales. La combinación de inestabilidad financiera y decisiones que afectan directamente a los fondos de los jubilados abre interrogantes sobre las prioridades del gobierno y su impacto en los sectores más vulnerables.
La salida de Mariano de los Heros de la ANSES se produjo luego de que el funcionario anticipara públicamente una reforma previsional que incluiría, entre otras medidas, el aumento de la edad jubilatoria. Estas declaraciones no fueron desmentidas por el presidente Javier Milei sino que fueron confirmadas con una rectificación. Afirmó que «la reforma previsional no es para este momento» y que «la agenda política la determino yo, no un funcionario de segundo orden». Este episodio evidencia tensiones internas en el gobierno respecto a la gestión de los fondos previsionales y las políticas económicas a implementar.