Un grave caso de violencia de género ocurrido en Catriel volvió a poner en discusión una problemática que atraviesa silenciosamente a muchas mujeres de la región. La Justicia imputó este viernes a un hombre acusado de haber amenazado con un arma blanca a su pareja y mantenerla retenida dentro de una vivienda contra su voluntad.
La audiencia se realizó de manera virtual en el Foro Penal local. Allí, la fiscal del caso sostuvo que los hechos investigados encuadran en los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y amenazas agravadas por el uso de arma blanca, todo ello en contexto de violencia de género.
Según la acusación fiscal, el episodio ocurrió durante la tarde del 4 de noviembre de 2025, cuando el imputado llegó a la casa de la mujer en un estado de fuerte alteración. De acuerdo al relato presentado ante el juez, comenzó a insultarla y a golpear puertas y distintos objetos dentro de la vivienda.
La situación escaló rápidamente. Siempre según la investigación, cuando la mujer intentó calmarlo, el hombre la agredió físicamente, la amenazó con un cuchillo y le impidió salir del lugar. La víctima logró escapar poco después y pidió ayuda a una vecina, mientras el agresor permanecía en el domicilio hasta la llegada de la Policía.
La Fiscalía sostuvo además que el hecho ocurrió dentro de una relación marcada por situaciones previas de violencia psicológica y simbólica, en un contexto de desigualdad de poder sostenido en el tiempo.
Actualmente, el acusado permanece detenido en la provincia de Mendoza por otra causa judicial. Por ese motivo, el Ministerio Público Fiscal solicitó únicamente medidas cautelares de prohibición de contacto hacia la mujer.
Durante la audiencia, la defensa oficial no cuestionó los hechos ni la calificación legal planteada por la Fiscalía, aunque pidió que se garantice el vínculo entre el imputado y la hija de la víctima, debido a la relación de crianza existente.
Finalmente, el juez de Garantías dio por formulados los cargos y habilitó la investigación penal preparatoria por un plazo de cuatro meses. Además, ordenó la prohibición de contacto con la mujer mientras avanza la causa.
El caso vuelve a exponer una realidad que atraviesa distintos sectores de la comunidad: las situaciones de violencia de género que muchas veces permanecen invisibles hasta que logran llegar a la Justicia o al entorno cercano de las víctimas.
