El Concejo Deliberante de Catriel tuvo una sesión cargada de temas con impacto directo para la ciudad. Entre los principales puntos tratados estuvieron pedidos de informes sobre el Bono VMOS, las regalías del proyecto Calcatreu, fondos vinculados al Plan Director de Agua Potable, una ordenanza sobre grandes generadores de residuos y distintos reconocimientos a iniciativas deportivas, sociales, culturales y comunitarias.
La información fue confirmada por el Concejo Deliberante. Desde el bloque del Frente de Acción Vecinal, Carolina Piris destacó que los dictámenes tratados fueron elaborados con el objetivo de defender los intereses de la ciudad y promover una gestión más transparente.
Uno de los puntos centrales fue el pedido de información sobre los fondos del Bono VMOS y la necesidad de que Catriel sea incluida en la planificación de obras financiadas con recursos vinculados a una actividad que atraviesa el territorio local.
El tema tiene peso político y económico para la ciudad. El planteo busca saber qué lugar ocupará Catriel en la distribución y ejecución de obras asociadas a esos fondos, en un contexto donde la localidad reclama históricamente mayor reconocimiento por su rol territorial dentro de la actividad hidrocarburífera y energética.
Otro pedido de informes estuvo relacionado con las regalías que generará el proyecto minero Calcatreu. Desde el bloque impulsor sostuvieron que, si Catriel aportó durante décadas al desarrollo provincial a través de sus regalías hidrocarburíferas, también corresponde discutir cómo participará en la distribución de nuevos recursos provinciales.
Durante la sesión también se pidió información sobre más de $1.000 millones vinculados a la paralización del Plan Director de Agua Potable. El reclamo apunta a conocer qué ocurrió con fondos destinados a una obra clave para la ciudad y a sostener que esos recursos deben volver a invertirse en Catriel.
El acceso al agua aparece así como uno de los ejes más sensibles de la agenda pública local. No se trata solo de una discusión administrativa: involucra una obra estructural, recursos millonarios y una demanda básica para la vida cotidiana de los vecinos.
Otro de los proyectos tratados fue una ordenanza para establecer mayores contribuciones a grandes generadores de residuos y actividades de alto impacto ambiental. La iniciativa apunta a proteger los recursos municipales, ordenar responsabilidades y avanzar hacia una ciudad más sustentable.
En paralelo, el Concejo acompañó distintas declaraciones de interés vinculadas a actividades deportivas, sociales, culturales y comunitarias de Catriel. Entre ellas, se incluyeron iniciativas impulsadas desde el Poder Ejecutivo Municipal y propuestas vinculadas al medio audiovisual NOTICATRIEL, orientadas a reconocer experiencias que aportan a la identidad, la participación y el desarrollo local.
Pero uno de los puntos políticos más relevantes de la sesión fue la devolución a comisión de los dos proyectos vinculados a la regulación de las Juntas Vecinales. Esa decisión se tomó por unanimidad, con el objetivo de seguir trabajando una propuesta que reúna mayores consensos y garantice una participación vecinal más amplia.
La devolución a comisión se produjo luego de que el tema generara preocupación en sectores barriales. En la previa, el Consejo Vecinal había definido que los proyectos sobre el funcionamiento de las juntas debían volver a comisión para ser trabajados con los barrios antes de avanzar. Esa postura quedó expresada en el mandato que debía llevar la Banca del Pueblo al recinto.
La decisión del Concejo, en ese punto, dejó una señal institucional clara: cualquier modificación sobre las reglas de funcionamiento de las Juntas Vecinales deberá abrir una instancia de diálogo con los propios barrios.
La sesión dejó varios frentes abiertos. Por un lado, pedidos de información sobre fondos, regalías y obras clave. Por otro, una discusión ambiental vinculada a residuos y actividades de mayor impacto. Y, al mismo tiempo, un debate político sobre participación barrial y el rol de las Juntas Vecinales dentro de la vida institucional de Catriel.
En términos concretos, el Concejo avanzó con iniciativas que buscan respuestas del Ejecutivo y acompañó proyectos de reconocimiento comunitario. Pero el dato más fuerte fue que la reforma de las juntas vecinales no avanzó como estaba planteada y deberá volver a discutirse en comisión.
Ahora, el seguimiento estará puesto en dos cuestiones: qué respuestas llegan sobre los fondos y obras reclamadas, y cómo se abrirá el debate con los barrios para cualquier cambio en la normativa vecinal.
