Catriel: Freno al proyecto que buscaba cambiar el funcionamiento de las juntas vecinales

Un dictamen del oficialismo proponía cambiar la normativa que regula el funcionamiento de las Juntas Vecinales. Desde barrio YPF cuestionaron que no hubiera sido trabajado previamente con los barrios. Después del reclamo público, el proyecto fue devuelto a comisión para abrir una instancia de participación.

La discusión por el funcionamiento de las Juntas Vecinales de Catriel tuvo un capítulo clave esta semana. Un dictamen que proponía modificar la normativa barrial generó rechazo en sectores vecinales, fue discutido por el Consejo Vecinal y terminó con una decisión concreta: que el proyecto vuelva a comisión y sea trabajado con los barrios antes de avanzar.

El tema no es menor. Las Juntas Vecinales son las organizaciones que representan a cada barrio, canalizan reclamos, administran fondos, impulsan mejoras, sostienen centros comunitarios y participan en la vida institucional de la ciudad. Además, a través del Consejo Vecinal, definen el mandato de la Banca del Pueblo, que tiene voz y voto en el Concejo Deliberante como un concejal más.

La polémica comenzó antes de la sesión del Concejo. La Junta Vecinal de barrio YPF difundió un comunicado en el que expresó su “total desacuerdo y repudio” al tratamiento del Dictamen 001/26 de la Comisión de Asuntos Vecinales, al considerar que no había sido trabajado junto a las juntas vecinales de Catriel.

Desde esa junta plantearon que cualquier modificación sobre el funcionamiento barrial debe ser discutida con quienes representan a los barrios. “La participación vecinal no puede ser eliminada ni subestimada”, señalaron en el comunicado, donde también solicitaron que el dictamen vuelva a comisión y se incorporen las propuestas de todas las juntas.

Según la documentación vinculada al tratamiento legislativo, el dictamen proponía una nueva ordenanza para regular el funcionamiento de las Juntas Vecinales y derogar la Ordenanza Municipal 113/19, que actualmente establece el marco de funcionamiento de las juntas, el Consejo Vecinal, la Banca del Pueblo, el sistema de elecciones, la administración de fondos, las rendiciones y las formas de intervención.

Ese punto fue el que encendió la alarma entre referentes barriales. No se trataba de una modificación menor, sino de un cambio de fondo sobre las reglas que ordenan la representación vecinal en Catriel.

Desde la Junta Vecinal de barrio YPF indicaron a VientoSur que, luego de la publicación del comunicado inicial, hubo una comunicación desde el ámbito del Concejo Deliberante para informar que el dictamen sería devuelto a comisión. También señalaron que en esa conversación se les pidió retirar la publicación de redes sociales, algo que la junta decidió no hacer.

Desde el ámbito del oficialismo en el Concejo explicaron que enviaron el dictamen por error a los presidentes de Juntas Vecinales junto con los dictámenes que si se habían trabajado para ser tratados en sesión.

En lugar de borrar el comunicado original, la Junta Vecinal de barrio YPF difundió después una aclaración pública. Allí informó que la Comisión de Asuntos Vecinales, junto al autor del dictamen, había decidido retirar el proyecto para garantizar un enfoque más democrático e incorporar la participación activa de todas las juntas vecinales.

La actualización bajó el tono del conflicto, pero dejó expuesto el punto central del reclamo: los barrios quieren ser escuchados antes de que se modifiquen las normas que regulan su propio funcionamiento.

El jueves 28 de mayo, el tema llegó al Consejo Vecinal. Allí, presidentes y representantes barriales analizaron el orden del día de la sesión ordinaria del Concejo Deliberante y definieron el mandato que debía llevar la Banca del Pueblo.

En ese encuentro, el punto vinculado a la reforma de las Juntas Vecinales fue uno de los más sensibles. Según quedó asentado en el acta, se planteó que los dictámenes sobre el funcionamiento de las juntas debían volver a comisión para ser trabajados con los barrios.

La votación fue contundente: 9 votos positivos para que el tema vuelva a comisión, ningún voto negativo y una abstención. En la práctica, el Consejo Vecinal dejó una señal clara: una reforma barrial no puede avanzar sin la participación directa de las juntas.

Durante la reunión también aparecieron cuestionamientos por la falta de tiempo para analizar los proyectos. Algunos representantes dejaron asentado que la documentación llegó con poco margen, lo que dificulta leer, consultar en cada barrio y votar con información suficiente.

Ese reclamo, recurrente en sesiones del Consejo Vecinal, explica varias abstenciones en otros puntos del orden del día. No siempre se trató de oposición al contenido de los proyectos, sino de una advertencia institucional: los barrios necesitan tiempo, información y participación real para definir posiciones.

La discusión deja una pregunta de fondo para la política local: quién decide cómo deben funcionar las juntas vecinales. Para los barrios, la respuesta fue clara: cualquier cambio debe ser construido con ellos, no solo desde los bloques del Concejo Deliberante.

Ahora, el debate deberá continuar en comisión. El desafío será transformar el conflicto en una instancia de trabajo real, donde las juntas puedan presentar propuestas, revisar los cambios y defender el rol que cumplen en cada barrio de Catriel.

Por ahora, el mensaje político fue directo: el reclamo vecinal tuvo impacto, el dictamen no avanzó como estaba planteado y las juntas pidieron ser parte de la discusión antes de que se cambien las reglas de la representación barrial.