¿Pueden usar el celular mientras te operan? Río Negro quiere poner reglas en los quirófanos

Un proyecto busca regular el uso de teléfonos en cirugías y áreas críticas de hospitales y clínicas. Permitirá usos médicos justificados, pero prohibirá llamadas personales, redes sociales, mensajes ajenos al trabajo y fotos sin consentimiento.

Un proyecto presentado en la Legislatura de Río Negro busca poner reglas claras sobre el uso de celulares dentro de quirófanos y áreas críticas de salud.

La pregunta toca una preocupación concreta para cualquier paciente: ¿qué pasa si un profesional usa el teléfono mientras se realiza una cirugía? ¿Está permitido? ¿Puede generar riesgos? ¿Se pueden sacar fotos? ¿Y si el celular está contaminado?

La iniciativa fue impulsada por los legisladores Lucas Pica y Facundo López, de Juntos Somos Río Negro, y apunta a ordenar una práctica que hoy forma parte de la vida cotidiana, pero que dentro de un quirófano puede tener consecuencias distintas.

El proyecto no propone prohibir completamente los celulares. Reconoce que en la medicina actual pueden ser útiles para consultar protocolos, revisar información clínica, acceder a aplicaciones de diagnóstico o comunicarse ante una urgencia.

Pero marca una diferencia clave: una cosa es usar el teléfono por una necesidad médica y otra muy distinta es atender llamadas personales, mirar redes sociales, mandar mensajes ajenos al trabajo o sacar fotos sin autorización del paciente.

Eso es lo que la propuesta busca limitar.

Uno de los argumentos centrales es sanitario. Los celulares se usan todo el día, pasan por manos, bolsillos, mesas, autos y distintos ambientes. Pero cuando ingresan a un quirófano no pasan por un proceso de esterilización como otros elementos médicos.

En los fundamentos del proyecto, los legisladores advierten que distintos estudios identifican a los dispositivos móviles como una posible fuente de contaminación microbiana. También señalan que algunos trabajos registraron tasas de contaminación de hasta el 93% en teléfonos celulares.

Por eso, el texto plantea que su uso dentro de áreas críticas debe estar regulado con protocolos de higiene, capacitación y criterios claros.

Si la iniciativa avanza, los celulares solo podrían utilizarse en quirófanos para fines justificados: urgencias médicas, acceso a historiales clínicos, consulta de protocolos o uso de herramientas de diagnóstico. Además, deberían estar en modo silencioso y alejados de la zona aséptica directa.

Lo que sí quedaría prohibido es el uso personal: llamadas que no tengan relación con la atención, redes sociales, mensajes ajenos al trabajo y cualquier registro de imágenes sin consentimiento expreso del paciente.

Los hospitales y clínicas, tanto públicos como privados, tendrían que elaborar sus propios protocolos internos para regular el uso, higiene y desinfección de dispositivos móviles en quirófanos y zonas de alta criticidad. También deberían capacitar al personal sobre los riesgos.

La discusión aparece en un momento donde la seguridad de los pacientes volvió a estar en el centro de la agenda sanitaria. En Río Negro, distintos casos judiciales y reclamos sociales pusieron bajo la lupa la importancia de los protocolos dentro de los establecimientos de salud.

El proyecto no busca demonizar la tecnología. El punto es otro: dentro de un quirófano, un celular no puede usarse como en cualquier lugar. La prioridad debe ser la seguridad del paciente, la asepsia y la concentración del equipo médico.

En términos simples, la propuesta intenta responder una pregunta que muchas personas quizás nunca se hicieron, pero que importa: qué límites debe tener el uso del celular cuando alguien está siendo operado.

Si se aprueba, Río Negro podría contar con una norma específica para ordenar esta práctica y reducir riesgos dentro de quirófanos y áreas críticas de salud.