Tras las declaraciones del gobernador Alberto Weretilenck respecto a la investigación penal contra médicos de Roca y Regina por la emisión de certificados médicos falsos, la secretaria de la Función Pública, Tania Lastra, reveló detalles preocupantes sobre el patrón detectado en estas prácticas irregulares.
Lastra destacó que se llevó adelante un riguroso control sobre la asistencia de los agentes públicos a sus lugares de trabajo, lo que reveló un patrón alarmante en la emisión de certificados médicos. En particular, mencionó el caso de una pediatra en Roca que certificaba hasta 20 agentes por día, provenientes de diversas localidades como Chichinales, Catriel y Los Menucos. Este volumen de certificaciones levantó sospechas debido a la cantidad de pacientes atendidos diariamente por la profesional.
La secretaria informó que se identificaron más de 2181 días de licencias injustificadas solo en el caso mencionado, lo que representa un desfalco millonario para el Estado. En respuesta a estas irregularidades, se llevaron a cabo allanamientos en consultorios y domicilios particulares, donde se incautaron pruebas relevantes para la investigación. Lastra enfatizó la colaboración del Ministerio de Salud provincial en la verificación de matrículas y credenciales de los médicos involucrados, subrayando la determinación del gobierno de aplicar las máximas consecuencias legales y administrativas, incluyendo la posible revocación de matrículas.
Asimismo, Lastra tranquilizó a los médicos que cumplen con su deber de manera ética, asegurando que no deben temer represalias. No obstante, hizo hincapié en que se perseguirá con todo el peso de la ley a aquellos profesionales y empleados públicos que estén implicados en la venta o uso indebido de certificados médicos.
«El profesional que recibe un paciente en su consultorio que llega con síntomas, lo atiende y expide un certificado, no tiene que tener miedo. Lo mismo el empleado que necesita justificar su inasistencia por alguna enfermedad. Estamos hablando sobre los empleados que permanentemente presentan certificados, que compran los certificados, no asisten a los consultorios y mandan un mensajito de WhatsApp y los médicos que los venden. Sobre ellos vamos a ir hasta las últimas consecuencias», concluyó.
