En su intervención, Elizabeth Cofré destacó la importancia institucional del Juzgado de Paz como “la primera puerta de acceso a la justicia” y sostuvo que el proceso de convocatoria y entrevistas fue “superador” respecto a experiencias anteriores. “Aunque los resultados no sean los esperados para unos ni para otros, hay que valorar cuando empezamos a hacer las cosas bien y bajo convicción”.
No obstante, Cofré planteó una preocupación central: la fractura interna del Frente de Acción Vecinal, que terminó presentando dos dictámenes distintos. “Fíjense que no hay un dictamen por separado de la oposición o de la Banca del Pueblo. Son dos dictámenes del oficialismo. Eso tiene que ver con los perfiles y lo que tengan para expresar”.
A su entender, esta situación convirtió un proceso virtuoso en un resultado cuestionable. “Desde antes y por esta situación de que venía todo excelente y de golpe hay dos dictámenes del mismo partido, uno sobre tablas, es que esta banca no puede hacer otra cosa que abstenerse de votar”.
Cofré valoró especialmente que dos de las tres personas propuestas en las ternas oficialistas le parecían idóneas, pero alertó que uno de los perfiles no cumplía con la independencia esperada para el rol: “Debe ser percibida como una figura independiente, no sujeta a intereses partidarios. Cualquier percepción de parcialidad afectaría la confianza pública”.
Sobre el cierre, reafirmó su compromiso institucional: “Este Concejo trabajó de forma democrática, abierta y con perspectiva. Pero la democracia es imperfecta: a veces están todas las buenas intenciones y aun así las cosas no salen como esperábamos”.