Docentes denunciaron sueldos millonarios en la Legislatura y se reactivó el conflicto en Río Negro

Desde UnTER apuntaron contra el gobierno provincial por la desigualdad salarial: mientras reclaman aumentos, aseguran que algunos legisladores superan los 10 millones mensuales con incrementos muy por encima del resto del Estado.

La tensión salarial en Río Negro sumó un nuevo capítulo y esta vez con acusaciones directas que apuntan al corazón del poder político. El gremio docente UnTER denunció una fuerte desigualdad en los aumentos dentro del Estado y puso el foco en los ingresos de la Legislatura.

Según expresaron, mientras a los trabajadores estatales se les ofrecen salarios “de pobreza”, bonos y sumas en negro, en otros sectores los incrementos avanzan a un ritmo muy distinto.

El dato que encendió la polémica es contundente: desde el sindicato aseguran que en la Legislatura rionegrina los aumentos alcanzaron hasta un 14% en el mismo período, con una proyección de 22% semestral y 44% anual, cifras que superan ampliamente las propuestas que reciben docentes y otros empleados públicos.

Pero no es solo el porcentaje lo que generó malestar.

Desde UnTER advirtieron que estos incrementos se aplican mediante mecanismos acumulativos, lo que impacta directamente en salarios ya elevados. En ese contexto, señalaron que hay legisladores que perciben más de $10 millones mensuales, producto del sistema de “enganche” automático a esas paritarias.

“Mientras a la docencia se nos pide resignación, hay sectores que siguen ampliando sus privilegios”, cuestionaron desde el gremio.
La denuncia también apunta a una decisión política más profunda. Para el sindicato, el gobierno provincial está eligiendo sostener beneficios para sectores de poder mientras ajusta sobre la clase trabajadora.

En paralelo, remarcaron que las propuestas salariales actuales no impactan en el básico ni en la antigüedad, lo que también repercute en las jubilaciones. “No es falta de recursos, es una definición política”, sostuvieron.

El conflicto se da en un contexto donde, según indicaron, la docencia ya perdió poder adquisitivo durante el primer semestre frente a la inflación y no está dispuesta a seguir resignando ingresos.

Por eso, exigieron una recomposición salarial real, con aumentos en blanco y paritarias efectivas que permitan recuperar lo perdido.
“Necesitamos salarios dignos. No vamos a aceptar seguir perdiendo”, afirmaron.

El reclamo quedó formalizado en un documento difundido este 3 de abril desde General Roca, y anticipa un escenario de mayor conflictividad si no hay respuestas en las próximas negociaciones.