En El Bolsón, el incendio que lleva semanas afectando la región sigue bajo vigilancia. Aunque en algunas zonas las llamas fueron controladas, los bomberos voluntarios continúan con la guardia de ceniza, un proceso clave para evitar que el fuego se reactive.
Alejandro Namor, jefe de Cuerpo de la Asociación de Bomberos Voluntarios de El Bolsón, explicó que esta labor consiste en patrullar y monitorear constantemente áreas donde el incendio parece extinguido, pero aún hay riesgo de reactivación. “Cuando recorremos la zona, todo parece apagado, solo se ven cenizas. Pero de repente el humo vuelve a aparecer. Bajo esa capa de ceniza, la maleza sigue prendida”, advirtió.
El incendio afectó seis sectores, de los cuales cuatro se encuentran en fase de enfriamiento y guardia de ceniza. En estos lugares, los brigadistas inspeccionan el terreno en busca de focos de calor que, con la acción del viento y la sequedad del ambiente, podrían reavivar el fuego. “Todo ese material es combustible puro, y si no se controla y se apaga a tiempo, puede ocasionar reactivaciones”, agregó Namor.
Por su parte, Juan Carlos Martínez, presidente de la Comisión Directiva de los Bomberos de El Bolsón, advirtió sobre el impacto del incendio en la comunidad y el medioambiente. “Las pérdidas son tremendas. La biodiversidad, la flora, la fauna… La pérdida ecológica es irreparable”, lamentó. Además, resaltó el esfuerzo del cuerpo de bomberos y la necesidad de apoyarlos. “Seguimos con una campaña para construir las viviendas de nuestros bomberos voluntarios. Es el momento de ayudarlos para que tengan sus hogares”, concluyó.