El avance implacable del fuego en Epuyén, Chubut, ya devastó 2700 hectáreas y dejó a más de 50 viviendas en ruinas. La comunidad local enfrenta una de las peores catástrofes ígneas de los últimos años, mientras brigadistas y voluntarios trabajan intensamente para proteger las casas que aún resisten.
En este contexto, la Escuela Secundaria 774 de Epuyén lanzó una colecta solidaria para adquirir materiales destinados a las familias damnificadas. FESSCA, una organización comprometida con el movimiento cooperativo, se sumó a esta iniciativa, destacando la importancia de la solidaridad como bandera del asociativismo.
El alias para colaborar en la colecta es materialesepuyen, a nombre del director de la escuela, Bernardo Durand. Se invita a la comunidad y al movimiento cooperativo a difundir esta acción para transformar la solidaridad en ayuda concreta.
Mientras tanto, las autoridades trabajan para contener los incendios y asistir a los afectados. El Gobierno de Chubut declaró la emergencia ígnea y solicitó apoyo nacional, asegurando atención integral para los evacuados. Aunque el pronóstico es alentador, persiste la sospecha de que el fuego fue intencional.
Los habitantes de Epuyén, apoyados por redes comunitarias, enfrentan este desafío con solidaridad y esperanza, demostrando una vez más la importancia y la fortaleza de la unión frente a la adversidad.