La crisis de Madalena Energy Argentina SRL sumó una nueva preocupación laboral en Catriel: trabajadores vinculados al área Rinconada–Puesto Morales advirtieron una situación relacionada con la cobertura de Aseguradora de Riesgos del Trabajo —ART— mientras continúa abierto el proceso de quiebra y transición operativa.
Según pudo reconstruir VientoSur a partir de documentación consultada y distintas fuentes vinculadas al caso, la inquietud comenzó a circular dentro del yacimiento durante los últimos días, en paralelo al avance de actuaciones judiciales, relevamientos administrativos y definiciones pendientes sobre el futuro laboral de los trabajadores.
La novedad aparece en un momento especialmente sensible. Durante las últimas semanas, la discusión estuvo centrada en la continuidad laboral, la antigüedad, los salarios y el traspaso hacia un nuevo esquema operativo. Ahora, la cobertura ART suma otra pregunta concreta: bajo qué condiciones siguen trabajando quienes todavía están afectados al área mientras la Justicia ordena el proceso.
La situación no fue presentada por este medio como una denuncia cerrada ni como una acusación contra una parte específica. Se trata de una preocupación laboral surgida en el marco de una quiebra, contrastada con documentación y fuentes vinculadas al proceso.
En paralelo, una resolución del Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti fijó una audiencia para el 2 de junio, con intervención de la sindicatura y la Secretaría de Energía de Río Negro, para abordar la continuidad de la actividad, el traspaso del área, la existencia de nuevos concesionarios y la situación de los trabajadores.
Ese dato judicial es clave: confirma que la continuidad operativa y laboral del área todavía requiere definiciones formales dentro del expediente.
La resolución también señala la necesidad de reunir información sobre los bienes afectados a la explotación y ordenar la continuidad de la actividad de modo compatible con los protocolos industriales y ambientales correspondientes.
En ese contexto, la situación vinculada a la cobertura ART agrega una preocupación concreta dentro del yacimiento.
«La quiebra ya dejó de existir solamente en los expedientes: ahora también empieza a sentirse sobre los trabajadores, los activos de la empresa y el futuro operativo del área.»

Porque la discusión ya no pasa solamente por antigüedad, salarios o acuerdos de traspaso. También aparece una pregunta básica: qué sucede con la cobertura de los trabajadores mientras continúan las definiciones pendientes.
Desde que se conoció la quiebra de Madalena, VientoSur viene reconstruyendo de manera cronológica el impacto laboral, judicial y operativo del caso a partir de documentación, publicaciones oficiales y fuentes vinculadas al sector.
Este medio informó previamente sobre la caída de la empresa, la tensión por la antigüedad, la carta difundida por trabajadores, las negociaciones por el traspaso, la intervención de la sindicatura y las restricciones judiciales dispuestas para socios gerentes de la firma.
La nueva preocupación por la cobertura ART se suma ahora a una cadena de incertidumbres que ya impactan sobre trabajadores, familias y la actividad petrolera de Catriel.
VientoSur envió una consulta formal al Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N.º 3 de Cipolletti para conocer si existe alguna actuación o medida vinculada a esta situación. Al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.
Mientras tanto, el conflicto sigue trascendiendo los límites del yacimiento.
Durante las últimas semanas, el caso Madalena se instaló en grupos de WhatsApp, comercios, reuniones familiares y conversaciones cotidianas de Catriel. Lo que empezó como una discusión empresarial y judicial terminó convirtiéndose en una preocupación concreta para decenas de familias que siguen esperando definiciones sobre trabajo, salarios, cobertura y continuidad.
A pocos días de la audiencia fijada por la Justicia, una parte importante de esas respuestas todavía sigue pendiente.
