La historia que había movilizado a gran parte de Catriel terminó con un desenlace triste. La gatita que fue encontrada herida en la calle Cuba mientras una vecina buscaba a su propio gato perdido finalmente no resistió las graves lesiones y murió este lunes, pese al esfuerzo veterinario y la ayuda solidaria de la comunidad.
La noticia fue confirmada por Estefanía Morales, la joven que la había rescatado y que durante las últimas horas había pedido colaboración para afrontar los gastos de internación. “Me avisan recién que acaba de fallecer, que no pudo resistir”, escribió en redes sociales.
La gatita había ingresado con un importante traumatismo en la cara y había quedado internada en una veterinaria del barrio Preiss. Desde el primer momento, las próximas 24 a 48 horas aparecían como decisivas debido a la gravedad de las heridas.
La publicación original generó una rápida reacción entre vecinos de Catriel, que comenzaron a colaborar económicamente y a compartir el caso. Después de confirmar el fallecimiento, Estefanía expresó el dolor que le dejó la situación: “Siento un dolor tan grande de no haber podido hacer más por ella. Pero también es cierto que tenía muchísimo daño en su carita”.
La joven también informó que quedó dinero de las donaciones y consultó qué hacer con esos fondos. La propuesta de comprar alimento para animales callejeros abrió una nueva ola de mensajes y solidaridad.
“Comprar alimento y donarlo. Por República Alemana un señor falleció y dejó más de 10 gatos solitos”, comentó Magali Peralta, quien además sugirió colaborar con proteccionistas locales que suelen pedir ayuda para sostener rescates y tratamientos veterinarios.
Otros vecinos destacaron el gesto de la joven y el hecho de que la gata no haya quedado abandonada en la calle. “Gracias, hiciste mucho por ella. Al menos no murió solita ni murió de frío”, escribió Gabriela Llanos. En el mismo sentido, Cecilia Riquelme comentó: “Qué triste la verdad, pero quedate tranquila que hiciste lo mejor que pudiste”.
Uno de los mensajes que más repercusión generó fue el de Emi García, quien apuntó contra quienes maltratan o ignoran a los animales heridos: “Gracias por ocuparte de ella y no mirar para otro lado. Ojalá existieran más personas como vos y no los forros que andan como locos y no les importa pasar por arriba a un animal”.
También hubo propuestas para destinar el dinero restante a asociaciones que atraviesan dificultades económicas. “Podés comprar alimento o también donárselo a las chicas de la asociación que deben plata en veterinarios”, sugirió Marisa González.
La historia dejó tristeza e impotencia, pero también expuso algo que suele aparecer en los momentos más difíciles: la capacidad de una comunidad de movilizarse rápidamente para ayudar, incluso cuando el final no es el esperado.
