Opinión: La memoria colectiva como cimiento de la identidad catrielense

El viejo hospital, hoy en ruinas, condensa décadas de historias comunes y pone en evidencia la falta de espacios para resguardar la memoria histórica de Catriel. Construir identidad implica recuperar esas voces y dejar huellas compartidas.

*Por Alejandra Valdez – Lic. en Trabajo Social

Acerca de la idea de Identidad de los pueblos. Hace unos días vengo pensando en el concepto de Identidad, en todo lo que encierra y contiene, en su dinamismo y también en aquellos aspectos que permanecen estáticos al pasar del tiempo. Pensé fuertemente en lo complejo y en el tiempo que lleva poder definir la Identidad de un pueblo, que aún cuando se logre en algún momento, solo es un punto de partida, un punto de referencia para algo que cambia constantemente, precisamente por el dinamismo que la caracteriza.

En sentido amplio, la identidad cultural está estrechamente ligada al sentido de pertenencia a un grupo social, ese sentido que permite a las personas que lo conforman autodefinirse y diferenciarse de otros colectivos. “…Es una construcción social dinámica, influenciada por las interacciones cotidianas y la memoria colectiva, que genera un sentimiento de unidad y forma la manera de vivir individual y colectiva…”

Siguiendo estas ideas y definiciones, los interrogantes iniciales serían: ¿cuáles son las construcciones sociales que generan el sentimiento de unidad en las personas de nuestro pueblo? ¿cuáles son los espacios que representan y convocan a la memoria colectiva? Para responder a estos interrogantes, seguramente sería necesario un trabajo de investigación, análisis y sistematización bastante exhaustivo, de entrevistas con personas que en Trabajo Social se denominan informantes claves: “…personas con profundo conocimiento y experiencia de la comunidad, que actúa como fuente de información esencial, facilitando el acceso a otros miembros del grupo y contexto social en general…” También sería necesario detectar y acceder a fuentes de información de diferentes espacios, instituciones, organizaciones sociales, etc.

En esta oportunidad, y solo a los fines de ingresar en este análisis profundo que requiere definir la identidad cultural de un pueblo, específicamente refiriendo al de nuestro Catriel, haré referencia a lo que me ha tocado vivir en relación a un espacio que, sin duda alguna, ha sido parte de la historia de los últimos cincuenta años de muchas de las personas que habitan este suelo: nuestro viejo Hospital Catriel. En términos de memoria colectiva, es un espacio que albergó infinidad de historias comunes. Todos/as quiénes formamos parte de esta comunidad en las últimas cinco décadas hemos pasado alguna o muchas veces por esa institución de salud. En menor o mayor medida podemos contar alguna anécdota o vivencia. Y aún más, la gran mayoría hemos sufrido como una herida propia el incendio y pérdida significativa del predio que supo ser testigo de tantas historias de vida, de sufrimiento, de muerte y tanto más.

Aún así, y con lo que aún duele pasar y ver esas ruinas, también podemos decir que somos un pueblo que no exige con fuerza la posibilidad de preservar los patrimonios históricos que nos aportan identidad y dotan de historicidad nuestro suelo. No existe un solo espacio donde se recopile nuestra vasta historia, la que data de hace más de 100 años, con todos sus cambios, con todas sus singularidades, con todas sus voces. Nos debemos esa lucha y el registro serio de las voces que aún pueden contar cómo ha sido este camino, esta construcción social que somos hoy.

En conclusión, y a modo de dar inicio a una discusión y análisis más profundo para dar respuesta a los dos interrogantes planteados inicialmente, considero que es largo el camino, que serán necesarias muchas decisiones colectivas y una fuerte convicción de construir una memoria colectiva que genere cohesión en las personas que nos reconocemos pertenecientes a una historia común como pueblo catrielense. La percepción es que existe un fuerte deseo de esta construcción en muchos/as de nosotros: será solo iniciar y empezar a recorrer este camino de ida, trazar y dejar huella que sea guía para una continua y enriquecedora experiencia de edificar la historia colectiva que nos hace ser quienes somos.