Otro papelón del radicalismo: firmaron para investigar el escándalo cripto y luego votaron en contra

Eduardo Vischi, jefe de bloque radical, firmó el proyecto para investigar el escándalo cripto, pero a la hora de votar se alineó con el oficialismo. La presión de Cornejo, Pullaro, Valdés y Zdero fue clave para frenar la iniciativa.

El Congreso evadió la creación de una comisión investigadora sobre el escándalo cripto gracias a la intervención de los gobernadores radicales Alfredo Cornejo, Maximiliano Pullaro, Leandro Zdero y Gustavo Valdés, quienes maniobraron para que cuatro senadores de la UCR cambiaran su voto a último momento. Entre ellos, el correntino Eduardo Vischi, jefe del bloque radical, que había firmado el proyecto, pero terminó votando en contra.

El Senado quedó a un solo voto de alcanzar los dos tercios necesarios para aprobar la comisión. El resultado fue 47 a favor y 23 en contra, con la ausencia de los dos legisladores de Misiones, Sonia Rojas Decut y Omar Arce. Hasta el día anterior, se descontaba que el expediente impulsado por Pablo Blanco y apoyado por Martín Lousteau, Flavio Fama y el propio Vischi lograría la aprobación con el respaldo de la larretista Guadalupe Tagliaferri, Francisco Paoltroni y Mónica Silva, quien proponía una variante bicameral.

Pero el oficialismo desplegó su estrategia. «Cornejo, Pullaro y Valdés están apretando a sus senadores para que no voten la comisión», advertía una fuente parlamentaria horas antes de la sesión. En Mendoza, intentaron desmentirlo, pero los dos representantes radicales de la provincia votaron distinto: Rodolfo Suárez apoyó la iniciativa, mientras que su colega Mariana Juri se alineó con el oficialismo.

Lo más llamativo fue la postura de Vischi. A las 16:05, votó a favor de habilitar el debate, pero a las 16:13 se opuso al proyecto que él mismo había impulsado. Una conducta similar adoptaron Juri, el santafesino Carlos Galaretto y el chaqueño Víctor Zimmermann, quien había pedido licencia para asumir como ministro de Producción de Chaco, pero regresó al Senado por orden de Zdero para frenar la investigación contra Milei.

Durante el debate, Lousteau advirtió que había «presiones» para impedir la votación. En los pasillos del Congreso, la indignación dentro del radicalismo era total. «Nunca se vio algo así», comentaban en un despacho opositor. «No salió por Vischi», repetían en el bloque, mientras otros calificaban su cambio de postura como «una vergüenza».

El episodio reaviva la crisis interna de la UCR. En la Cámara de Diputados, el partido ya expulsó a tres legisladores que habían dado vuelta su voto ante el veto presidencial al aumento jubilatorio. Ahora, en el Senado, la historia se repite y el protagonismo lo tiene Vischi. La pregunta que empieza a circular en el Congreso es si el jefe del bloque radical enfrentará sanciones o si su alineamiento con Milei marcará un quiebre definitivo en la bancada centenaria.