Petróleo para exportar, sueldos en suspenso: Río Negro firma un acuerdo histórico mientras crece el malestar estatal

El Gobierno provincial anunció una inversión millonaria con las grandes petroleras para el Oleoducto Vaca Muerta Sur. A la par, los gremios denuncian que no hay propuesta salarial y advierten por un nuevo conflicto en salud, educación y administración pública.

En apenas 48 horas, la provincia vivió un doble golpe de realidad. El 16 de mayo, el gobernador Alberto Weretilneck selló un convenio con el consorcio VMOS SA para construir un oleoducto estratégico entre Allen y Punta Colorada, con una inversión de más de 1.000 millones de dólares. El anuncio llegó cargado de promesas: empleo local, infraestructura energética de punta y protagonismo global.

“Río Negro tiene todo para ser protagonista. Hoy lo estamos demostrando con hechos”, afirmó Weretilneck ante representantes de YPF, Chevron, Shell y otras gigantes del sector. El oleoducto —de 470 kilómetros y capacidad inicial de 550.000 barriles diarios— se proyecta como la gran vía de salida del crudo de Vaca Muerta al mundo.

Pero mientras eso ocurría, otro frente quedaba al rojo vivo: el salarial. El 15 de mayo, en la nueva ronda de paritarias, el Gobierno no presentó ninguna oferta. La inflación acumulada en lo que va del año ya supera el 11,6%, y en la Patagonia el impacto es aún mayor. Sin propuesta, los gremios se levantaron de la mesa.

“No hay plata” para estatales

ATE, UnTER, UPCN y ASSPUR reaccionaron con dureza. “El Gobierno miente y el ajuste lo pagan los trabajadores”, dijo Rodrigo Vicente (ATE). “No ofrecer nada es una falta de respeto”, lanzó ASSPUR. UnTER denunció la falta de inversión en escuelas y alimentación escolar. UPCN calificó de “inadmisible” la ausencia de propuesta y pidió revisar el rumbo.

Los sindicatos difieren sobre cómo recomponer salarios: sumas fijas, porcentajes o escalas. Pero en una cosa coinciden: el Gobierno debe ofrecer algo ahora. La decisión de pasar a un cuarto intermedio sin fecha encendió las alertas.

Un modelo en tensión

La contradicción entre los millones que llegan para el petróleo y los sueldos congelados en el Estado grafica un problema de fondo: ¿puede haber desarrollo energético sin justicia salarial?

La escena deja un interrogante abierto sobre el modelo provincial: Río Negro avanza como eje de exportación energética, pero aún no logra resolver el conflicto con quienes sostienen día a día los servicios públicos.