Vecinos de la zona de Colonia Ovejero en Catriel manifestaron su indignación ante los altos costos del servicio eléctrico, después de recibir facturas que superan los 200 mil pesos. Según informó una integrante de la Junta Vecinal, varios residentes recibieron boletas con montos similares, alcanzando en casos extremos hasta 450 mil pesos por cuota. Estas facturas desdobladas, divididas en dos pagos, implican que en algunos casos los vecinos deben pagar entre 800 mil y 900 mil pesos en total. Sostuvieron que a pesar de contar con subsidios, los montos siguen siendo exorbitantes. «A mí este mes me llegaron 238 mil de cuota, es decir, termino pagando 476 mil pesos. Mi viejo recibió una boleta de 222 mil, lo que suma 444 mil. No sé en qué se basan para cobrar estos montos», expresó una vecina afectada.
El miércoles 31 de julio, comerciantes de Catriel se sumaron a la creciente ola de protestas en Río Negro contra el incremento de las tarifas de energía eléctrica. Autoconvocados a través de grupos de Whatsapp, se concentraron en las oficinas de la empresa EdERSA, en las calles Garro y Formosa. Con carteles y declaraciones, los manifestantes visibilizaron el problema, destacando que los aumentos no son sostenibles para sus negocios y que la situación podría llevar a recortes de personal y reducción de operaciones. Los comerciantes también expresaron su desconfianza hacia el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), al que acusaron de no defender adecuadamente los intereses de los usuarios.
La Federación de Entidades Empresarias de Río Negro (FEERN) y otras organizaciones como el Movimiento Nacional Pyme en Río Negro convocaron y coordinaron marchas en varias localidades el miércoles pasado, pidiendo que el EPRE revoque las resoluciones que permiten a EdERSA aumentar más de un 300% las tarifas. También anunciaron su intención de presentar recursos de amparo para frenar los aumentos, argumentando que las Pymes “no dan más”.
El titular del EPRE, Juan Justo, explicó que solo el 20% de las tarifas depende de decisiones del ente regulador, mientras que el 80% restante corresponde al costo de abastecimiento, impuestos y salarios. Además, señaló que “tres de cada cuatro pesos” que debe pagar el usuario dependen de otros estamentos del Estado, relacionados principalmente con “la quita de subsidios y la última devaluación”. Justo añadió que si la intención es retrotraer las tarifas a los niveles que rigieron hasta el año pasado, los reclamos deberían estar dirigidos a la Secretaría de Energía de la Nación.
Sin embargo, informó que se está llevando a cabo una evaluación técnica y jurídica del reciente incremento aplicado por EdERSA, en respuesta a una impugnación presentada por la FEERN, y que se emitirá un pronunciamiento en las próximas semanas. “Aun así respetamos todos los planteos y ya existe un procedimiento administrativo en curso -afirmó Justo-. Como organismo técnico tratamos de cumplir nuestro rol con mucho aplomo y rigor, aunque es innegable que el escenario cambió mucho con la aceleración inflacionaria. El costo de abastecimiento en este último lapso aumentó un 500% y hay otros conceptos con aumentos en el orden del 1.000%”.

