Quiebra de Madalena: avanzan los movimientos por el traspaso y la preocupación son los salarios

Mientras avanzan los procesos post quiebra de la empresa, comenzaron movimientos administrativos y contactos con trabajadores del área Rinconada–Puesto Morales. Aunque siguen las señales de continuidad laboral, hay incertidumbre sobre los tiempos de pago a los trabajadores. Podrían cobrar recién en junio.

Durante semanas, en Catriel se habló de antigüedad, quiebra, traspaso, abogados y negociaciones reservadas. Pero en las últimas horas, el conflicto de Madalena Energy Argentina SRL empezó a bajar a una preocupación mucho más concreta para decenas de familias petroleras: los salarios y los tiempos reales que podría demandar el proceso de transición.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas al caso, durante los últimos días comenzaron a registrarse avances relacionados con el proceso administrativo y judicial abierto tras la quiebra de la empresa y la continuidad operativa del área Rinconada–Puesto Morales.

Dentro de ese escenario también comenzaron instancias vinculadas al proceso de transición laboral de trabajadores afectados por el conflicto.

De acuerdo con distintas reconstrucciones realizadas por este medio, durante esas instancias volvieron a transmitirse señales de continuidad laboral y reconocimiento de antigüedad, uno de los temas que más incertidumbre había generado desde que se conoció la quiebra de Madalena.

Sin embargo, las negociaciones continúan abiertas y todavía no existe documentación pública definitiva que permita conocer cómo quedará estructurado finalmente el nuevo esquema operativo y laboral relacionado con el área.

Y mientras esa discusión sigue desarrollándose dentro del proceso judicial y administrativo, entre trabajadores empezó a crecer otra preocupación mucho más inmediata: cuándo se cobrarán los próximos salarios y cuánto tiempo podría extenderse la transición.

La discusión dejó de girar solamente alrededor de artículos legales o interpretaciones técnicas. Ahora también pasa por algo mucho más cotidiano y urgente: cómo atravesarán las próximas semanas decenas de familias petroleras de Catriel mientras continúan las definiciones alrededor de la quiebra.

Fuentes relacionadas con el sector señalaron que las actuaciones vinculadas al proceso judicial y al relevamiento operativo del área todavía podrían extenderse durante varias semanas más.

Ese escenario mantiene cautela dentro del yacimiento.

Porque aunque comenzaron a aparecer señales más tranquilizadoras respecto a la continuidad laboral, todavía persisten dudas sobre plazos, alcances y definiciones concretas vinculadas al nuevo esquema de funcionamiento.

La discusión dejó de girar solamente alrededor de la antigüedad laboral. Ahora también pasa por algo mucho más cotidiano y urgente: cuándo se cobrará el próximo sueldo.

En paralelo, el tema empezó a aparecer cada vez más en conversaciones cotidianas de Catriel.

Durante los últimos días, la situación comenzó a instalarse en grupos de WhatsApp, comercios, reuniones familiares y charlas vinculadas al sector petrolero, donde la preocupación ya no gira solamente alrededor de una empresa o un expediente judicial, sino también sobre salarios, estabilidad y futuro económico.

Lo que hasta hace pocas semanas parecía una discusión técnica vinculada a contratos, pasivos y traspasos laborales empezó a transformarse en una preocupación concreta para más de 50 familias petroleras de la región.

En las últimas semanas, VientoSur reconstruyó la tensión alrededor del reconocimiento de antigüedad laboral, las discusiones jurídicas vinculadas al traspaso y el impacto social que la crisis comenzó a generar en Catriel, a medida que avanzaba el proceso de quiebra y transición operativa.

Mientras tanto, la causa judicial continúa avanzando.

Tal como informó previamente este medio en “Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena”, durante los últimos días la Justicia también dispuso restricciones de salida del país para socios gerentes de la firma.

Hasta el momento no hubo comunicaciones oficiales detallando públicamente los términos finales del eventual acuerdo vinculado a la continuidad operativa y laboral del área.

Por ahora, las negociaciones continúan abiertas y sin definiciones definitivas.

Pero detrás de expedientes, reuniones y trámites administrativos, el conflicto ya empezó a resumirse en preguntas mucho más simples para muchas familias de Catriel: cuándo llegará el próximo sueldo, cómo seguirá el trabajo y qué lugar tendrá el viejo petróleo convencional dentro del futuro económico de una ciudad históricamente atravesada por la actividad petrolera.