Con el invierno acercándose, muchas familias de Catriel y de toda Río Negro se preparan para un aumento en sus facturas de gas. El Gobierno nacional recortó el subsidio a la tarifa en el régimen de Zona Fría, y más de 130.000 usuarios del país dejarán de recibir el descuento del 50% que hasta ahora alivianaba los consumos durante los meses más fríos.
En Río Negro, la medida alcanza a más de 60.000 hogares, según estimaciones oficiales, e impacta especialmente en localidades como Catriel, donde el gas es una necesidad básica para calefacción. A partir de ahora, solo quienes puedan demostrar vulnerabilidad económica seguirán pagando la mitad de la tarifa. El resto pasará a tener un 30% de descuento.
La resolución 219/2025, publicada este lunes por la Secretaría de Energía, modifica el acceso a los beneficios previstos en la Ley 27.637. Esta norma, aprobada en 2021, había ampliado la Zona Fría a gran parte del país y en Río Negro permitió que miles de usuarios accedan a tarifas más bajas durante el invierno.
El cambio más importante es que quienes tengan más de un medidor de gas a su nombre dejarán de recibir el subsidio completo. El Gobierno argumenta que se detectaron casos de personas con múltiples medidores, lo que indicaría que podrían ser dueños de más de una propiedad. “Queremos evitar abusos y enfocar los recursos en quienes más lo necesitan”, explicaron desde el Ministerio de Economía.
La Secretaría de Energía informó que la recategorización será automática, pero los usuarios podrán pedir una revisión presentando documentación ante ANSES, a través de la Ventanilla Única Social.
El régimen de Zona Fría se financia con un aporte del 5% que pagan todos los usuarios del país en sus facturas de gas. En Río Negro, más de 60.000 hogares reciben actualmente el subsidio del 50%, mientras que unos 25.000 acceden al 30%.
El ajuste forma parte del plan del Gobierno para reducir el gasto público, pero llega en un contexto sensible para muchas familias que ya enfrentan aumentos en otros servicios básicos. Con temperaturas que en Catriel pueden caer por debajo de los cero grados, la calefacción no es un lujo: es una necesidad.
