En medio de las negociaciones salariales del resto del Estado, la Legislatura de Río Negro tomó una decisión clave que ya marca la pauta: definió por adelantado los aumentos para el primer semestre y los sueldos proyectados llaman la atención.
Según la resolución firmada en los últimos días, los incrementos acumulados alcanzarán casi el 24% (23,75%) entre enero y junio, con una estructura de subas mensuales ya fijadas hasta mitad de año. El dato no es menor: mientras otros sectores todavía discuten actualizaciones atadas a la inflación, el Poder Legislativo cerró su esquema completo.
El acuerdo fue sellado entre el vicegobernador Pedro Pesatti y el gremio APEL, y establece aumentos del 4,5% en marzo y 3,8% en abril, mayo y junio, todos acumulativos. A esto se suman las subas previas del 2,9% en enero y febrero, lo que termina de conformar el porcentaje total.
Pero el dato que genera mayor impacto aparece al mirar los ingresos concretos. En febrero, un legislador provincial cobraba entre 6 y 9 millones de pesos, dependiendo de la antigüedad. Con la actualización ya definida, esos montos escalarán a cifras que superarán los 7,5 y hasta 10,5 millones mensuales en junio.
La diferencia entre los sueldos responde principalmente a los años dentro del Estado y al peso del adicional por antigüedad, uno de los componentes más determinantes en la estructura salarial.
Desde el oficialismo explicaron que los incrementos incluyen una compensación parcial por el desfasaje con la inflación del año pasado, además de proyectarse sobre estimaciones privadas que ubican la inflación mensual en torno al 3%.
El esquema también incorpora condiciones específicas: se aplicará un aporte solidario al gremio APEL en los haberes de abril, y se invita a organismos de control como la Defensoría del Pueblo, el Tribunal de Cuentas y la Fiscalía de Investigaciones Administrativas a replicar la misma política salarial.
Mientras tanto, el contraste con otros sectores estatales es evidente. En el Poder Judicial, las subas acordadas para el primer cuatrimestre rondan el 11%, mientras que en el Ejecutivo provincial los aumentos proyectados apenas superan el 10% para el mismo período, todavía sujetos a revisión por inflación.
Así, con los números ya definidos y sin nuevas negociaciones en el corto plazo, la Legislatura se posiciona como el sector con mayor previsibilidad —y también con los incrementos más altos— en el arranque del año salarial en Río Negro.
