La intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, se mostró visiblemente molesta por la actitud de los gremios en el marco del conflicto salarial que enfrenta su administración con los trabajadores municipales. La jefa comunal calificó las demandas de los sindicatos como «insaciables» y expresó su rechazo hacia las descalificaciones personales que recibió, tales como ser tildada de “terrorista” o “autoritaria”. A pesar de las tensiones crecientes, Salzotto afirmó que prioriza el diálogo desde el inicio de su gestión, incluso dejando de lado «compromisos personales» para atender las demandas gremiales. También subrayó que la situación financiera del municipio es crítica, marcada por una baja en la coparticipación, lo que dificulta el cumplimiento de las exigencias salariales.
La mandataria explicó que mientras los gremios piden un aumento del 30%, el municipio solo puede ofrecer hasta un 13% sin comprometer la estabilidad económica. «Es una locura, no dan las finanzas del municipio», señaló, defendiendo que desde el inicio de su gestión se hicieron incrementos mensuales, acumulando un aumento del 87% en el básico y más del 100% en el sueldo neto. Salzotto insistió en que ir más allá de la oferta actual pondría en riesgo el presupuesto y la capacidad de mantener en funcionamiento los servicios esenciales para la comunidad de Catriel, que dependen del equilibrio financiero.
Salzotto también hizo un llamado a la reflexión y la solidaridad, instando a los gremios y a la comunidad a bajar los decibeles para seguir avanzando en el diálogo. Defendió la transparencia de su administración, que, según ella, está bajo un control riguroso del tribunal de cuentas como nunca antes. Mientras tanto, los gremios que seguirán frente al edificio municipal, mientras que el Ejecutivo reafirmó su compromiso de garantizar los servicios públicos y advirtió que aplicará descuentos a los empleados que se adhieran al paro.