El conflicto laboral que mantenía paralizada la construcción del Oleoducto Vaca Muerta Sur fue resuelto este martes 25 de febrero tras un acuerdo entre la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), el consorcio Techint-Sacde e YPF. La negociación, realizada en la delegación de la Secretaría de Trabajo en Cipolletti, estableció el cumplimiento del cupo del 80% de empleo rionegrino en la obra.
El acuerdo contempla la incorporación inmediata de 30 trabajadores en un plazo de 48 horas y la posibilidad de sumar más personal en los días siguientes. También se definió un mecanismo para evitar nuevos conflictos: las empresas deberán responder a cualquier reclamo gremial en un plazo máximo de tres días, y la UOCRA deberá notificar con antelación cualquier medida de fuerza.
El conflicto se originó cuando el gremio denunció el incumplimiento del cupo de empleo local, lo que derivó en un bloqueo al acceso del campamento en Chichinales, donde se acopian los materiales para la obra. La medida de fuerza incluyó la interrupción de actividades en el sector y la intervención de fuerzas de seguridad.
Uno de los puntos centrales de la negociación fue la compensación a los trabajadores afectados por la protesta. Finalmente, se acordó un pago extraordinario para mitigar el impacto económico en los obreros que no pudieron trabajar durante la medida de fuerza.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, intervino en el conflicto denunciando públicamente el incumplimiento de la normativa sobre empleo local. Intendentes de Chichinales, Villa Regina, General Enrique Godoy e Ingeniero Huergo respaldaron el reclamo y exigieron garantías en la contratación de trabajadores rionegrinos.
En paralelo, en Catriel persiste la incertidumbre sobre la llegada de nuevas oportunidades laborales a la ciudad. En enero de este año, un grupo de trabajadores desocupados se manifestó frente a la sede local de la UOCRA exigiendo empleo en la industria petrolera y de la construcción. Durante la protesta, denunciaron que las empresas contratistas continúan incorporando personal de otras provincias, afectando la posibilidad de inserción de la mano de obra local.
Mientras la obra avanza, el impacto económico comienza a sentirse en la región. En Chichinales, el campamento en construcción ya generó un aumento en la demanda de servicios, incluyendo viandas, transporte y alquileres de viviendas. Comerciantes y proveedores locales reportan una mayor actividad en distintos sectores.
Con el acuerdo firmado, las tareas en Vaca Muerta Sur se reanudan y el sector de la construcción retoma su ritmo en la provincia.
