La junta vecinal del barrio Centro de Catriel informó que el pasado 1 de abril de 2026 se trató en el Concejo Deliberante el proyecto para que el edificio del antiguo Correo Encotel, ubicado sobre calle Roca, vuelva a ser patrimonio municipal. En ese marco, vecinos impulsaron una moción para que se establezca como prioridad su uso comunitario, pero la propuesta no prosperó.
Según explicó la presidenta barrial, Verónica Gattas, el proyecto elevado por el Ejecutivo municipal contempla cinco posibles destinos para el inmueble: una sala de primeros auxilios, un centro comunitario, el acceso a talleres del CET 7, la creación de un museo o la ampliación de la clínica local. Según trascendió extraoficialmente, el oficialismo se inclinaría más por esta última alternativa.
De acuerdo al planteo vecinal, si bien entre las opciones ya figuraban la sala de salud y el centro comunitario, la comisión barrial solicitó —a través de la banca del pueblo— que esa prioridad quedara expresamente establecida en la ordenanza. “En varias oportunidades se prometieron espacios que luego se utilizaron para otras actividades”, indicaron desde la junta, al fundamentar el pedido.
La iniciativa contaba, según señalaron, con el respaldo de 10 presidentes de barrio, pero no logró reunir los votos necesarios en el recinto. De acuerdo a lo informado por la propia junta vecinal, la votación de la moción resultó negativa: el bloque FACV votó en contra con 5 votos, mientras que Primero Río Negro, JSRN y la banca del pueblo acompañaron la propuesta.
Entre los argumentos expuestos durante el debate, según indicaron desde el sector vecinal, algunos concejales consideraron que no era necesario incorporar esa prioridad en la ordenanza porque ya estaba contemplada en el proyecto original. También se planteó, siempre según la versión de la junta, que no correspondía condicionar a la intendencia en la definición final del uso del edificio.
El inmueble del ex Correo Encotel es considerado un espacio estratégico dentro del barrio, por lo que su destino genera expectativa entre los vecinos. La discusión sobre su uso se inscribe en un contexto más amplio de demandas por infraestructura comunitaria y servicios básicos en distintos sectores de la ciudad.
Por el momento, el proyecto continúa su curso dentro del ámbito legislativo local, sin una definición cerrada sobre cuál será el destino final del edificio. Desde la junta vecinal adelantaron que seguirán impulsando que el espacio sea destinado a funciones comunitarias y de atención básica para el barrio.
