Catriel, entre dos rutas heridas: otro accidente en la 151 tras la tragedia que golpeó a la ciudad en la 22

El nuevo siniestro en el km 130 expuso otra vez el deterioro de la traza, las versiones cruzadas sobre los trabajos de Nación, Provincia y Municipio y la ausencia de mejoras sostenidas en el corredor que concentra algunos de los accidentes más graves del año.

La colisión de este martes en el kilómetro 130 volvió a poner en escena un corredor que acumula siniestros graves en lapsos muy cortos, sin mejoras sostenidas y con una comunidad que transita días de fuerte sensibilidad tras tragedias recientes.

Un accidente de tránsito se registró hoy (25-11) en el km 130 de la Ruta Nacional 151. En la secuencia intervinieron una Toyota Hilux, un camión de caudales de Prosegur —que terminó volcado— y una Volkswagen Suran. Los primeros datos señalan que el camión habría perdido el control por las ondulaciones y deformaciones del pavimento, y la maniobra posterior derivó en la colisión que alcanzó lateralmente a la Hilux y la Suran. Dos de los cuatro ocupantes del camión fueron trasladados al hospital para controles; el resto recibió asistencia en el lugar. No hubo heridos de gravedad. En la zona trabajaron Bomberos Voluntarios, Policía y personal sanitario, mientras el tránsito permanece desviado por Primeros Pobladores.

El episodio se suma a una serie de siniestros registrados en la misma traza durante noviembre. El martes 4, en el tramo conocido como La Escondida, la nutricionista catrielense Karla Fernández resultó con heridas de consideración luego de que su vehículo fuera impactado por un Citroën Picasso que, según los primeros peritajes, habría intentado adelantar a un camión en un sector con doble línea amarilla. Los ocupantes del otro rodado sufrieron lesiones leves y fueron dados de alta horas después, mientras que Bomberos debió rescatar a Fernández del habitáculo. Ese choque volvió a evidenciar problemas reiterados del corredor: desniveles, pozos, banquinas erosionadas y elevadas, señalización insuficiente, cruces sin dársenas ni rotondas y maniobras riesgosas, en algunos casos incluso bajo efectos de alcohol, que se repiten de forma sostenida.

La comunidad de Catriel llega a este nuevo accidente tras un hecho reciente que impactó profundamente en la ciudad. El viernes 21 de noviembre, una familia catrielense murió en un siniestro en la Ruta 22, entre Allen y Fernández Oro, cuando la Ford EcoSport en la que viajaban dos trabajadores hospitalarios (una médica y su pareja), una de sus hijas y dos niños fue embestida por una Volkswagen Amarok y se incendió tras el choque. El único sobreviviente fue el conductor del vehículo menor. Las pericias indicaron que el otro vehículo circulaba sin patente, con 0,46 g/l de alcohol en sangre horas después del hecho y vinculado a antecedentes judiciales previos. El conductor, Axel Araneda, tenía libertad condicional por una condena por narcotráfico anterior. El caso derivó en una imputación por homicidio cuádruplemente agravado y continúa bajo investigación, con hallazgos posteriores —armas blancas, municiones, dinero en efectivo y rastros de sustancias— que ampliaron la causa. El impacto emocional en Catriel fue inmediato, dada la cercanía de las víctimas y la magnitud del siniestro.

El choque de hoy ocurre, además, a siete días del movimiento puntual de maquinaria de Vialidad Nacional registrado el 18 de noviembre en la zona de Quinta/Chacra de Uriburu. Aquella intervención generó explicaciones diferentes por parte de los distintos niveles del Estado. El Municipio de Catriel comunicó que los trabajos respondían a gestiones propias realizadas en Buenos Aires; el Gobierno de Río Negro los vinculó a los amparos colectivos impulsados por la Provincia; y Vialidad Nacional, en respuesta formal a VientoSur Noticias, afirmó que las tareas forman parte de una planificación interna programada desde abril, sin relación con gestiones municipales ni resoluciones judiciales, orientadas a bacheo de conservación entre los km 113–115 y el límite con La Pampa. Un día después, un comunicado municipal las presentó como repavimentación por tramos, con un campamento instalado en el predio del Sindicato de Camioneros. En los días posteriores no se observaron nuevas intervenciones en los sectores señalados por vecinos, incluido el punto donde ocurrió el siniestro de hoy.

Catriel ha sostenido reclamos persistentes por mejoras en la 151. Durante los últimos años realizó abrazos simbólicos, cortes parciales, volanteadas, presentaciones administrativas, un petitorio digital con más de 10.900 firmas y al menos cinco bacheos de emergencia con fondos propios. También se sumó al amparo colectivo impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck junto a otros intendentes, que cuestiona el desvío de recursos del Fideicomiso de Infraestructura de Transporte destinados a obras en rutas nacionales.

La presión social aumentó tras el accidente del 26 de julio, cuando una familia de 25 de Mayo murió en un tramo deteriorado de la 151. En agosto, el Concejo Deliberante de Catriel reunió a representantes de distintas localidades para un planteo conjunto que derivó en un acta, un documento común y la decisión de sostener actividades de seguimiento cada 26 de mes, dinámica a la que se sumaron los Ejecutivos de Catriel y 25 de Mayo. La convocatoria de este 26, anunciada por el Ejecutivo catrielense a través de sus redes oficiales, incluye una radio abierta a las 18, en la Plaza de la Familia, y una caravana con abrazo simbólico a las 19, en la Torre del Acceso Sur.

La Ruta 151 arrastra una historia extensa de postergaciones que abarca gestiones nacionales de distintos signos. Desde su pavimentación en los años 50, fue incorporada a anuncios y licitaciones que no avanzaron, incluidos los comunicados en 2012, 2018, 2023 y 2024 por los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei. El recorte superior al 60% del presupuesto nacional para obra pública este año redujo aún más la posibilidad de encarar trabajos estructurales. Los trabajos realizados por Vialidad hace algunos días parecieran haber sido apenas un gesto simbólico, más que un principio de solución concreto.

La ruta mantiene un rol estratégico para la actividad petrolera, la prestación de servicios esenciales y la conectividad entre Río Negro y La Pampa. Según el informe del Departamento de Tránsito de la Policía de Río Negro, la 151 figura entre los corredores más peligrosos de la provincia, junto con la 22. El relevamiento contabilizó 71 muertes y 280 heridos graves durante 2024, con un 57% de los accidentes fatales ocurridos en rutas.

El siniestro de este martes se suma a esta secuencia de hechos graves registrados durante el año en la 151. Mientras avanzan las pericias para precisar su mecánica, los usuarios vuelven a transitar una calzada con deformaciones persistentes, banquinas deterioradas y un alto flujo de transporte pesado, en un corredor donde los anuncios institucionales de noviembre no se tradujeron en intervenciones sostenidas en los días posteriores.