Estudiantes de escuelas secundarias de Catriel participaron de una jornada de capacitación y sensibilización sobre identificación y prevención del suicidio, una propuesta orientada a promover la detección temprana, la escucha y el acompañamiento comunitario.
La actividad fue organizada por la Municipalidad de Catriel y se desarrolló en el Centro Cultural Sánchez Carrillo, con la participación de alumnos y alumnas de la ESRN N° 21, ESRN N° 78, CET N° 7, CET N° 21 y CET N° 37.
La jornada estuvo a cargo de Marcelo Mandri, Paula Di Clérico y Amado Fernández, integrantes de la Asociación Red Argentina de Suicidología. Durante el encuentro, los jóvenes participaron de espacios de reflexión, intercambio y participación activa junto a profesionales especializados en salud mental y prevención.
La capacitación había sido anunciada previamente como una capacitación sobre identificación y prevención del suicidio, destinada a estudiantes secundarios, instituciones y comunidad en general, con actividades previstas para el jueves 25 y viernes 26 de junio en el Centro Cultural Sánchez Carrillo.
El abordaje no aparece como un hecho aislado. Catriel ya había tenido una experiencia previa de fuerte participación comunitaria: VientoSur informó que la primera jornada de prevención del suicidio en Catriel reunió a más de 500 personas, entre estudiantes, instituciones y vecinos, y puso en agenda la necesidad de tratar el suicidio como un problema de salud pública y comunitaria.
Ese antecedente permite leer la nueva actividad como parte de un proceso más amplio. No se trata únicamente de brindar una charla, sino de sostener espacios donde adolescentes, docentes, familias e instituciones puedan reconocer señales de alerta, aprender a acompañar y saber cuándo pedir ayuda especializada.
En una entrevista previa publicada por VientoSur, Marcelo Mandri también había planteado que estas instancias no deberían quedar como hechos sueltos, sino avanzar hacia estructuras locales de acompañamiento sostenidas en el tiempo, con articulación entre salud, educación, organizaciones sociales y comunidad.
La prevención del suicidio en ámbitos educativos resulta especialmente importante porque las escuelas son espacios donde muchas veces aparecen señales de malestar, aislamiento, cambios de conducta o situaciones de sufrimiento que requieren escucha adulta, acompañamiento y derivación adecuada.
La actividad también apuntó a construir una mirada comunitaria. Prevenir no depende solo del sistema de salud: también involucra a familias, docentes, instituciones, clubes, grupos de pares y redes cercanas capaces de advertir señales y acompañar a tiempo.
Desde el Municipio destacaron que la propuesta buscó incorporar herramientas, fortalecer redes de acompañamiento y promover una comunidad más comprometida con el cuidado de la vida.
El mensaje central de la jornada fue claro: hablar, escuchar y pedir ayuda también son formas de cuidado.
La Municipalidad agradeció a las instituciones educativas, docentes y estudiantes que se sumaron a la propuesta, y remarcó la importancia de fortalecer herramientas para acompañar a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento emocional.
Las jornadas continuaron el viernes 26 de junio con una instancia destinada a instituciones y a toda la comunidad, también en el Centro Cultural Sánchez Carrillo.
En una ciudad donde las escuelas, clubes, familias e instituciones cumplen un rol cotidiano en la contención de adolescentes y jóvenes, este tipo de espacios permite instalar una conversación necesaria: cómo detectar señales de alerta, cómo acompañar sin juzgar y cómo activar redes de ayuda cuando una persona lo necesita.
La discusión de fondo es cómo transformar cada capacitación en una red concreta y sostenida. Porque la prevención no empieza cuando una situación se vuelve extrema: empieza cuando una comunidad aprende a escuchar, acompañar y pedir ayuda a tiempo.
