El Tribunal de Goya declaró este viernes culpable a Leonardo Cositorto, líder de Generación Zoe, por los delitos de estafa y asociación ilícita. Los jueces Ricardo Carbajal, Jorge Carbone y Julio Duarte concluyeron que Cositorto encabezó una organización destinada a defraudar a inversores con un esquema piramidal. Junto a él, fueron condenados Miguel Ángel Echegaray, Maximiliano Javier Batista y Lucas Damián Camelino, mientras que Nicolás y Javier Medina resultaron absueltos. La pena para Cositorto, que podría oscilar entre cinco y diez años de prisión, se conocerá en los próximos días.
En un contexto diferente pero con ciertas similitudes, el presidente Javier Milei enfrenta denuncias por presunta estafa tras haber promovido la criptomoneda $LIBRA. El 14 de febrero, el mandatario difundió información sobre este activo digital a través de sus redes sociales, lo que impulsó una rápida subida en su cotización. Sin embargo, poco después, su valor se desplomó abruptamente, generando pérdidas millonarias para más de 40.000 inversores. Se acusa a los desarrolladores de la criptomoneda de haber retirado súbitamente los fondos, en una maniobra conocida como «rug pull», lo que les habría permitido obtener ganancias cercanas a los 87 millones de dólares.
Ambos casos reflejan el impacto de esquemas financieros que prometen altos rendimientos y terminan en pérdidas significativas para los inversores. Mientras que Generación Zoe operó bajo un modelo piramidal tradicional, el caso de $LIBRA expone los riesgos de las inversiones en activos digitales sin regulación clara. La creciente presencia de figuras públicas en la promoción de este tipo de instrumentos financieros subraya la urgencia de reforzar los mecanismos de control y protección para evitar nuevas estafas.
