En un fin de semana cargado de tensión, velocidad y caminos al límite, Mauro Debasa terminó de confirmar lo que había insinuado el sábado: estaba para ganar. Y lo hizo. El piloto de Catriel dominó de punta a punta y se quedó con la clasificación general del Rally de General Roca, en una competencia que no dio respiro.
El movimiento comenzó desde la primera etapa, donde Debasa fue de menor a mayor hasta quedarse con el mejor tiempo parcial.
Pero el verdadero golpe lo dio en la jornada final, donde no solo sostuvo el ritmo, sino que amplió la diferencia en un escenario complicado por el desgaste de los caminos y los retrasos acumulados.
A bordo de un Ford Ka y con la navegación de Matías Aman, marcó un tiempo total de 1h 00m 24s8, suficiente para dejar atrás por 37s7 a Ezequiel Klein, uno de los nombres fuertes de la categoría. Más atrás, a 1m14s4, completó el podio Mauro Rocca.
La carrera no fue sencilla. Durante el sábado se registraron accidentes y vuelcos, aunque sin consecuencias físicas, que obligaron a reorganizar la competencia y pusieron a prueba la concentración de los pilotos. En ese contexto,
Debasa logró sostener la regularidad y evitar errores, una clave que terminó inclinando la balanza.
En su divisional, la A6, el dominio fue aún más claro: ganó de principio a fin, incluso superando al actual campeón. Un rendimiento que no solo lo posiciona como protagonista del campeonato, sino que marca un punto de inflexión en su temporada.
El triunfo en Roca no fue casual. Fue el resultado de una estrategia firme, un manejo preciso y la capacidad de adaptarse a condiciones adversas. Cuando otros dudaron, él aceleró.
Con este resultado, Debasa se mete de lleno en la pelea grande del Rally Regional y deja un mensaje claro: no solo llegó para competir, sino para ganar.
