Docentes del Nivel Inicial y la seccional local de UnTER Catriel manifestaron su rechazo a la decisión del Ministerio de Educación de Río Negro de avanzar con el cierre de salas en los jardines independientes 42 y 43 de Catriel, una medida que consideran perjudicial para las infancias, las familias y las instituciones educativas.
Según explicaron desde las comunidades educativas, el comienzo del ciclo lectivo 2026 estuvo marcado por resoluciones administrativas que afectan el normal funcionamiento de ambos jardines y generan incertidumbre laboral entre las docentes. El reclamo se centra en la aplicación del Documento Orgánico Marco de la Educación Inicial (DOMEI), recientemente incorporado como reglamentación para el nivel.
De acuerdo a lo informado, el nuevo marco normativo contempla la posibilidad de incluir niños y niñas de 3 años ante la baja natalidad y la disminución de matrícula en las edades obligatorias de 4 y 5 años. Sin embargo, las docentes señalaron que, pese a existir inscripciones, no se garantiza la continuidad de las salas existentes y se avanza en el cierre de cargos.
Esta situación implica la reubicación de docentes en otros puestos, lo que —según indicaron— provoca un efecto en cadena que perjudica a otras trabajadoras del nivel y debilita los proyectos institucionales. Desde las escuelas remarcaron que el cierre de salas vulnera el derecho a la educación desde la primera infancia y profundiza desigualdades.
Desde UnTER Catriel difundieron un pronunciamiento público en el que expresaron: “Nunca sobra la seño de mi jardín. Para contener y acompañar a nuestras infancias”, y reafirmaron su posición de defensa de la escuela pública y del Nivel Inicial como una prioridad educativa.
