En Catriel nada funciona: cloacas, luz y gas con fallas en varios barrios

A los problemas sanitarios se suman fallas en el suministro de gas y electricidad. Vecinos de distintos sectores reportan interrupciones y un deterioro general en los servicios.

Los problemas en los servicios públicos ya no son aislados en Catriel: se acumulan. A los desbordes de cloacas que se repiten en distintos puntos de la ciudad, en los últimos días se sumaron fallas en el suministro de gas y cortes de luz intermitentes, generando preocupación en vecinos de varios barrios.

El cuadro se volvió más complejo en las últimas jornadas. Mientras continúan los inconvenientes sanitarios vinculados al sistema cloacal, comenzaron a registrarse problemas de presión de gas en barrio Santa Cruz y zonas cercanas, lo que afecta el normal uso domiciliario.

Al mismo tiempo, usuarios reportaron cortes de energía eléctrica intermitentes en sectores como barrio Preiss y barrio YPF, con interrupciones que se repiten en distintos momentos del día.

El escenario deja en evidencia una situación que ya no se limita a un solo servicio, sino que atraviesa distintos sistemas básicos, todos con algún tipo de inconveniente en simultáneo.

En el caso de la electricidad, la empresa distribuidora dispone del sistema automático de reclamos SARA, al que se puede acceder llamando al 0810-222-9500. Allí se registran los incidentes y se activa la intervención de las cuadrillas operativas en tiempo real, especialmente ante emergencias en la vía pública o problemas en el suministro.

Para el servicio de agua y saneamiento, desde Aguas Rionegrinas se puede consultar el estado de las prestaciones o realizar reclamos a través del 0800-999-24827 o mediante su canal de WhatsApp.

En cuanto al gas, la empresa Camuzzi incorporó recientemente un canal de atención por WhatsApp (11-3931-1234), además de sus vías tradicionales, que permiten gestionar consultas, reclamos y trámites vinculados al servicio.

A pesar de la disponibilidad de canales de atención, los reportes de los vecinos reflejan una preocupación creciente por la acumulación de problemas en servicios esenciales.

Lo que hasta hace un tiempo aparecía como situaciones puntuales, hoy empieza a configurar un escenario más amplio: fallas simultáneas en infraestructura básica que impactan directamente en la vida cotidiana.

Mientras tanto, las respuestas llegan de manera fragmentada. Y en los barrios, la sensación es una sola: los problemas se multiplican más rápido que las soluciones.