La muerte del Indio Solari también tuvo repercusión en Catriel. La intendenta Daniela Salzotto despidió al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota con un mensaje cargado de memoria generacional, cultura popular y emoción ricotera.
“Hoy se nos fue un grande de la música argentina. Una de esas voces que marcaron generaciones, que acompañaron nuestra juventud y que hicieron de cada encuentro una verdadera misa ricotera”, expresó la jefa comunal.
Solari murió este viernes a los 77 años, después de años de convivir con Parkinson, enfermedad que lo había alejado de los escenarios. Su fallecimiento generó una fuerte conmoción en el país y abrió una cadena de despedidas de músicos, dirigentes, instituciones y miles de seguidores que encontraron en sus canciones una forma de identidad.
En su mensaje, Salzotto eligió un tono personal. “Gracias por tanto, Indio querido. Por las canciones, por las historias y por dejar una huella imborrable en la cultura popular”, escribió.
La intendenta también citó una de las frases más reconocidas del universo ricotero: “vivir cuesta vida” de la canción Ropa Sucia.
El mensaje de Salzotto suma una lectura local a una despedida nacional. En Catriel, como en tantas ciudades del país, Los Redondos y el Indio formaron parte de una educación sentimental compartida: canciones que circularon en radios, autos, juntadas, viajes, adolescencias y militancias.
El Indio no fue solo un cantante. Fue una figura cultural que mezcló poesía, misterio, crítica al poder, independencia artística y una relación única con su público. La llamada “misa ricotera” fue mucho más que una forma de nombrar sus recitales: fue una experiencia colectiva de pertenencia.
Con Los Redondos, Solari construyó junto a Skay Beilinson, la Negra Poli y una formación cambiante de músicos una de las historias más singulares del rock argentino. Después de la separación de la banda, continuó su carrera con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo una convocatoria masiva y un vínculo intacto con sus seguidores.
“Hasta siempre”, cerró la intendenta de Catriel. Una frase simple para despedir a un artista que, para millones, fue mucho más que una voz: fue una forma de atravesar la vida con canciones.
