Milei y el escándalo de la criptomoneda $LIBRA: una estafa millonaria

El Presidente promocionó una criptomoneda que se desplomó en horas, desatando denuncias por estafa, pedidos de juicio político y una posible investigación internacional. El gobierno anunció que se autoinvestigará.

El 19 de octubre de 2024, Javier Milei recibió en el Hotel Libertador a Julian Peh, CEO de KIP Network INC, para analizar cómo la inteligencia artificial descentralizada podía respaldar a la Argentina y facilitar el acceso al crédito por fuera del sistema bancario. También participó Mauricio Novelli, un asesor financiero vinculado al mundo cripto y trader, que actuó como enlace entre empresarios tecnológicos y el Presidente. Novelli, quien conoce a Milei desde hace años, había sido fundador de NW Professional Trader y estaba relacionado con Vulcano Game, un proyecto NFT señalado como fraude, además de haber respaldado CoinX, una financiera investigada por estafa ponzi.

Ciento dieciocho días después, KIP lanzó la criptomoneda $LIBRA bajo el paraguas del «Viva la Libertad Project», con el supuesto objetivo de financiar pymes en Argentina. El 14 de febrero de 2025, Milei promovió el proyecto en su cuenta de X, asegurando que se trataba de una iniciativa privada para impulsar la economía. En menos de una hora, la moneda se revalorizó un 1300%, pero su precio se desplomó cuando un grupo de inversores originales retiró 87 millones de dólares. El episodio fue identificado como una clásica estafa tipo «rug pull», en la que los primeros compradores acumulan activos a bajo precio, los inflan con promoción y los venden en el punto más alto, dejando a miles de inversores con un activo sin valor.

El 20 de septiembre, Novelli había visitado a Milei en la Casa Rosada para tratar «temas relacionados con el Tech Forum Argentina». Tres semanas después, en el Tech Forum, Milei celebró el avance de la tecnología blockchain con un discurso de 40 minutos. En paralelo, Novelli participó de otra reunión en el Hotel Libertador con Bartosz Lipinski, CEO de Cube Group, para discutir la implementación de blockchain en el sector público. Lipinski, vinculado al desarrollo de NFT en Solana Labs, estuvo en el centro del ecosistema donde se registró $LIBRA.

Luego del colapso de la criptomoneda, Peh aseguró que la responsabilidad del lanzamiento recaía en Kelsier Ventures, representada por Hayden Davis. El empresario, desconocido en el mundo cripto, visitó a Milei en la Casa Rosada el 30 de enero. En un comunicado posterior, Davis afirmó que los «asociados» de Milei le garantizaron respaldo público al proyecto, pero cambiaron de postura sin previo aviso, eliminando publicaciones en redes. En un video en inglés, Davis sugirió que hubo un acuerdo económico con Milei y su entorno, y anunció que no transferirá los fondos recaudados.

El escándalo desató una ola de críticas de la oposición y expertos en criptomonedas. El diputado Esteban Paulón anunció un pedido de juicio político contra Milei, mientras que el senador Martín Lousteau exigió una auditoría para identificar a los beneficiarios de la maniobra. En el exterior, la firma Burwick Law comenzó a reunir clientes para iniciar demandas masivas, y se evalúa una denuncia ante la Office of Foreign Assets Control (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU., lo que podría derivar en sanciones internacionales. Se trata de una agencia encargada de administrar y hacer cumplir sanciones económicas y comerciales en función de la política exterior y los objetivos de seguridad nacional de EE.UU.

En redes sociales, miles de inversores manifestaron haber perdido grandes sumas de dinero. Influencers cripto de varios países compartieron su frustración, mientras que analistas señalaron que la promoción de Milei y el repentino retiro de apoyo son indicios claros de una operación premeditada. La Oficina del Presidente anunció una «investigación interna» y la creación de una nueva dependencia estatal para analizar el caso, en un intento por mitigar las consecuencias políticas y legales del escándalo.