En las últimas semanas, trabajadores del sector petrolero reportaron una reducción significativa en la producción en el yacimiento de Catriel Oeste, lo que genera inquietudes en la comunidad local. Según testimonios recabados por Viento Sur Noticias, hay jubilaciones de varios empleados y reubicación de otros hacia yacimientos como Entre Lomas y Medanito. Solo algunos equipos esenciales, como recorredores y eléctricos, permanecen en Catriel Oeste, lo que indicaría un ajuste operativo.
Ante esta situación, Viento Sur Noticias consultó a Aconcagua Energía, empresa a cargo del yacimiento, para obtener una confirmación oficial. La compañía reconoció que Catriel Oeste, como muchos otros campos maduros, está experimentando un declive natural en su producción, una realidad que afecta a gran parte de la industria petrolera nacional. Sin embargo, subrayaron que este declino es mitigado ‘por las inversiones realizadas en técnicas de recuperación secundaria y perforación de nuevos pozos exploratorios».
En cuanto al personal, Aconcagua Energía indicó que la reubicación de trabajadores es parte de una «planificación centralizada» que busca optimizar la gestión de recursos humanos, asegurando que los empleados más experimentados puedan aportar sus conocimientos en las zonas donde se los requiera. Si bien confirmaron que un solo empleado optó por jubilarse desde 2019, la empresa destacó que respeta plenamente el derecho de los trabajadores a acogerse a su jubilación.
Absorción de empleados y flota limitada en Entre Lomas
Otro tema que genera preocupación entre los trabajadores es la situación de aquellos empleados absorbidos por Aconcagua Energía tras las negociaciones con empresas como Deinos, Los Gringos y la transportista Correa. Se difundieron versiones de que algunos de estos empleados estarían sin tareas asignadas ni vehículos disponibles debido a la falta de unidades móviles en la base de Entre Lomas.
En respuesta, la empresa desmintió estas afirmaciones, explicando que la implementación de un «Parque Cerrado» restringió el uso de vehículos para reducir riesgos en rutas deterioradas. Este sistema, según la empresa, no afecta la operatividad, sino que busca «optimizar el uso de recursos y garantizar la seguridad vial». Asimismo, afirmaron que están en pleno proceso de fortalecimiento de su
fortalecimiento de su flota y que todos los trabajadores perciben su salario completo, conforme a los convenios vigentes.
Contratación de profesionales externos: equilibrios y desafíos
Finalmente, se critica la contratación de ingenieros y otros profesionales externos provenientes de Buenos Aires, el Valle y Mendoza, lo que despierta dudas sobre la capacidad local de cubrir estos roles. Aconcagua Energía respondió a estas inquietudes asegurando que «el 94% del personal en Catriel es de la localidad o zonas aledañas». Si bien reconocieron que en ocasiones requieren incorporar profesionales de otras provincias para cubrir necesidades puntuales, la empresa subrayó su compromiso con la mano de obra local y la promoción del «compre local».
Además, destacaron su participación en programas de formación con universidades y su iniciativa de pasantías y prácticas profesionalizantes, lo que, según la empresa, fomenta el desarrollo de talento local y la inserción laboral de jóvenes profesionales en la industria.
En definitiva, Aconcagua Energía enfrenta un proceso de ajuste operativo en el yacimiento de Catriel Oeste, lo que deriva en una reubicación de trabajadores y una reducción del personal activo en la zona. Si bien la empresa argumenta que estas decisiones forman parte de un plan estratégico para gestionar de manera eficiente sus recursos, las inquietudes persisten entre los empleados y la comunidad local, que observan con atención las implicancias de estos cambios.