Catriel Rugby Club vivió dos fines de semana que resumen bien el momento del equipo en el torneo Desarrollo: una victoria sólida ante Roca, con dominio en varios aspectos del juego, y una dura caída ante Neuquén RC que dejó experiencia, rodaje y tareas para la semana.
El sábado 6 de junio, en Catriel, llegó la primera alegría del certamen. Después de dos derrotas en las fechas iniciales, el equipo local venció a Roca Rugby Club y se quedó con un clásico importante para recuperar confianza, ordenar el trabajo y confirmar que el grupo empieza a encontrar respuestas dentro de la cancha.
Según destacaron desde el cuerpo técnico, “la tercera fue la vencida”. Catriel fue superior durante gran parte del partido, con dominio en el scrum, en el line, en defensa y con eficacia para marcar en los momentos clave. El equipo llegó a estar 27-0 arriba, una diferencia que reflejó el control que tuvo durante buena parte del encuentro.
Roca reaccionó sobre el final y pudo descontar en los últimos diez minutos, aprovechando una merma del local. Pero la levantada no le alcanzó para cambiar la historia. Catriel sostuvo la ventaja y cerró el partido con triunfo por 31-19, de acuerdo con el resultado informado por el cuerpo técnico.
El triunfo tuvo un valor deportivo y emocional. No solo por tratarse del primer festejo en el torneo, sino también por el contexto: buen marco de público, clásico regional, respuesta colectiva y un plantel amplio, con 23 jugadores disponibles y otros que quedaron fuera de la lista. Para un equipo en etapa de desarrollo, ese dato también cuenta.
La lectura interna fue positiva, pero prudente. En el club entienden que todavía hay aspectos por corregir. El triunfo ante Roca mostró una base: orden, actitud, dominio en formaciones fijas y eficacia. Pero también dejó una advertencia sobre la necesidad de sostener la concentración durante todo el partido.
Ante Roca, Catriel mostró que puede dominar y ganar; ante Neuquén, entendió que el desarrollo también se construye en las pruebas difíciles
Una semana después, el desafío fue mucho más exigente. Catriel visitó a Neuquén Rugby Club y cayó por 64-12 ante un rival que fue superior en varias líneas y mostró mayor organización colectiva. El resultado fue amplio, pero el cuerpo técnico eligió poner el foco en el aprendizaje y en el rodaje de jugadores que necesitaban minutos.
“Fue un partido difícil, ante un rival muy bien organizado, que fue superior en varias líneas, pero nos llevamos la experiencia y varias cosas para trabajar en la semana”, señalaron desde el cuerpo técnico.
Más allá de la derrota, en Catriel valoraron la actuación de algunos jugadores que no venían teniendo continuidad y que tuvieron su oportunidad frente a un rival de alta exigencia.
Para el cuerpo técnico, esas respuestas individuales también forman parte del proceso: ampliar opciones, sumar competencia interna y preparar al grupo para distintos escenarios.
La doble fecha dejó una síntesis clara. Ante Roca, Catriel mostró que puede competir, dominar y ganar. Ante Neuquén RC, comprobó la distancia que todavía existe con equipos más organizados y con mayor ritmo. En el medio aparece el verdadero objetivo del torneo Desarrollo: aprender, crecer y sostener una identidad de juego.
El plantel sabe que hay mucho para trabajar, pero también que el camino empieza a mostrar señales. El triunfo en casa fue un impulso importante. La caída en Neuquén, una prueba de realidad. Ambas cosas, bien leídas, pueden servir para seguir construyendo.
Para Catriel Rugby Club, el desafío ahora será transformar esas experiencias en entrenamiento, orden y confianza. El torneo sigue y el equipo busca estar cada vez más a la altura de cada rival, con una idea clara: competir, formar jugadores y sostener el crecimiento del rugby local.
