Catriel, corazón petrolero del norte rionegrino, inicia una nueva etapa con la salida definitiva de YPF del bloque Señal Picada–Punta Barda. La estatal argentina confirmó este viernes la cesión del área a Petróleos Sudamericanos, como parte del Plan Andes, que impulsa el retiro de áreas convencionales para priorizar inversiones en Vaca Muerta.
El bloque, que representa cerca del 70% de la producción petrolera de Río Negro, había sido objeto de múltiples disputas en el último año. Es de los yacimientos marginales más importantes del país y la región. En 2024, el municipio impulsó su municipalización, una iniciativa liderada por la intendenta Daniela Salzotto y el entonces presidente del Concejo Deliberante, Alberto Ariaudo. El proyecto incluso llegó a la Legislatura provincial, pero no logró adhesión masiva y fue abandonado tras cambios políticos y falta de respaldo institucional.
En paralelo, YPF había acordado vender el yacimiento a la operadora cordobesa Velitec, en asociación con Sean Rooney, expresidente de Shell Argentina. Sin embargo, la provincia no veía con tan buenos ojos a esta empresa por lo cual no garantizó la extensión de la concesión, lo que terminó haciendo que Velitec se retire de la operación. Finalmente, la empresa fue cedida a Petróleos Sudamericanos, una firma con mayor trayectoria en la cuenca y diálogo fluido con el Ejecutivo rionegrino.
Aunque la transición garantiza la continuidad operativa del yacimiento, sectores del ámbito laboral y empresarial local expresaron dudas sobre el rumbo de la nueva gestión. Cuestionan la posible reducción de personal, la baja inversión inicial y el impacto sobre el entramado productivo local. Estas inquietudes se dan en un contexto de contracción en el sector convencional, donde el cierre de empresas y pérdida de empleo ya se sienten en la ciudad.
En este marco, el municipio de Catriel redefine su estrategia. Salzotto impulsa ahora el proyecto del Corredor Vaca Muerta Norte, junto a sus pares de 25 de Mayo (La Pampa) y Añelo (Neuquén), para transformar a Catriel en un eje logístico clave. El plan busca pavimentar los 50 kilómetros restantes de la Ruta Provincial 57 hasta Octavio Pico, abriendo una vía directa para el tránsito de camiones con insumos hacia Vaca Muerta, sin pasar por la colapsada Ruta 151.
La semana pasada, se realizó una caravana estratégica para visibilizar esta propuesta, que apunta a integrar municipios productores, atraer inversiones, generar empleo y diversificar la economía local. Aunque por ahora la obra no figura entre las prioridades del gobierno provincial, desde Catriel insisten en que la pavimentación revitalizaría la región y aliviaría la infraestructura vial existente.
La salida de YPF, el cambio de operador y la necesidad de reconvertir la matriz económica local marcan un momento bisagra para Catriel. La ciudad, históricamente vinculada al petróleo convencional, busca mantener su centralidad en el nuevo mapa energético que se construye alrededor de Vaca Muerta.
