Río Negro: el gobierno volverá a negociar salarios con estatales y crece la tensión en el sector de salud

El gobernador Weretilneck anunció que durante abril se retomarán las paritarias. En paralelo, ASSPUR reclama mejoras salariales estructurales, y crece la preocupación por los episodios de violencia en hospitales.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, confirmó que la provincia retomará el diálogo paritario con los gremios estatales durante el mes de abril. La medida responde a los reiterados reclamos de los sindicatos, que exigen revisar la pauta salarial acordada para el período febrero-mayo, en un contexto de inflación creciente y pérdida de poder adquisitivo.

“Seguramente en abril dialogaremos, pero no tengo la fecha aún. Tenemos el compromiso permanente con los distintos gremios de ir evaluando la economía nacional y el impacto en los bolsillos”, expresó Weretilneck tras el acto aniversario de Viedma.

Hasta el momento, la paritaria cerrada con ATE y Unter –no aceptada por UPCN– fijó aumentos escalonados del 2,2% y 1,5% en febrero y marzo, y dos incrementos adicionales del 1,5% para los meses siguientes. La inflación registrada en febrero fue del 2,4% y en marzo alcanzó el 3,7%, por lo que las subas pactadas resultan insuficientes para equiparar la suba de precios.

Uno de los sectores más afectados es el de salud pública, donde la tensión se mantiene elevada. ASSPUR (Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro) presentó esta semana una solicitud formal al Gobierno provincial para conocer los alcances del desdoblamiento en el pago de horas extras, anunciado como una medida para evitar la retención del impuesto a las Ganancias en determinados conceptos.

Desde el gremio señalaron que la medida es solo paliativa y no resuelve el problema de fondo: los bajos salarios básicos y la creciente precarización laboral. “Es fundamental que cada trabajador no deba recurrir a interminables horas extras para subsistir”, indicaron sus referentes Marisa Albano y Cesira Mullally.

En paralelo, los reclamos se intensifican ante una problemática cada vez más visible: el aumento de hechos de violencia contra profesionales en hospitales y centros de salud. El caso más reciente fue en Bariloche, donde una médica resultó con fracturas en los dedos tras ser agredida por un paciente. “La crisis está implosionando hacia adentro de los hospitales”, advirtió Mullally.

En Catriel, la situación no es ajena. El hospital local fue escenario de un episodio de extrema violencia años atrás, cuando trabajadores debieron refugiarse tras la irrupción de un grupo armado en medio de una protesta. Las condiciones de trabajo, la falta de personal y los conflictos sin resolver generan un escenario de sobrecarga y riesgo permanente.

A pesar de la instalación de cámaras y presencia policial en algunos hospitales de la provincia, los profesionales insisten en que la respuesta es insuficiente. “Pedimos seguridad y nos trajeron dos trancas para la puerta”, ironizó una trabajadora de la salud.

Desde ASSPUR continúan reclamando una mesa de negociación específica para el sector sanitario, donde también se incluya a las empresas que prestan servicios de salud en zonas petroleras, como las que operan en Catriel. La discusión sigue abierta, y el llamado a paritarias previsto para abril será clave para definir el rumbo de los próximos meses.