Un hombre fue condenado en Catriel por abuso sexual contra una menor de edad, luego de haber admitido su responsabilidad en el marco de un acuerdo judicial. La Justicia le impuso una pena de tres años de prisión en suspenso, lo que significa que no irá a la cárcel, aunque deberá cumplir una serie de condiciones durante dos años.
El caso se remonta a la madrugada del 26 de enero del año pasado, cuando el acusado, identificado como CJI, se presentó en la vivienda donde la víctima, de 13 años, se encontraba descansando junto a su familia. Según se pudo reconstruir durante la investigación, el hombre mantenía un vínculo cercano con el entorno familiar, ya que era pareja de una tía de la adolescente.
De acuerdo a lo establecido en el expediente, el hombre logró ingresar a la casa tras golpear la ventana y pedir que le abrieran. En un momento en que se encontraban solos en el sector de la cocina-comedor, realizó conductas de carácter sexual hacia la menor, aprovechando la situación de vulnerabilidad.
La adolescente logró apartarse y dirigirse a la habitación donde se encontraba su madre, a quien le relató lo sucedido. A partir de ese momento, se radicó la denuncia y se activó el proceso judicial.
Durante la investigación se reunieron distintas pruebas consideradas relevantes, entre ellas la declaración de la víctima en cámara Gesell, testimonios de su entorno familiar y pericias realizadas por profesionales del ámbito forense y sanitario. Estos elementos permitieron sostener la acusación.
La causa avanzó hacia la instancia de juicio, pero finalmente se resolvió mediante un procedimiento abreviado. En ese marco, el imputado reconoció haber cometido el hecho, lo que permitió arribar a un acuerdo entre la fiscalía y la defensa, con el aval del juez interviniente.
Como parte de la condena, además de la pena en suspenso, se establecieron una serie de pautas de conducta. Entre ellas, la prohibición de acercamiento y contacto con la víctima, la obligación de fijar domicilio, no cometer nuevos delitos y someterse a controles periódicos ante el organismo correspondiente en la ciudad de Trenque Lauquen (donde se encuentra domiciliado actualmente).
Asimismo, se dispuso la incorporación del condenado al registro provincial de personas condenadas por delitos contra la integridad sexual. La resolución implica que, en caso de incumplir las condiciones impuestas, la pena podría volverse de cumplimiento efectivo.
El fallo cierra el proceso judicial, pero deja expuesta la gravedad de los hechos y el impacto que este tipo de situaciones tiene en ámbitos de confianza familiar, especialmente cuando las víctimas son menores de edad.