La psicóloga Grisel Fernández participó en la jornada de prevención del suicidio en Catriel, donde brindó una exposición detallada sobre los factores de riesgo asociados al suicidio, con un enfoque particular en la adolescencia. Fernández explicó que para prevenir el suicidio es fundamental comprender y reconocer los factores de riesgo antes de que se conviertan en una amenaza real.
Fernández destacó que la adolescencia es una etapa crítica en la vida, marcada por importantes cambios físicos, emocionales y sociales. Señaló que durante esta etapa, los adolescentes pueden experimentar síntomas como el aislamiento social, la falta de interés en actividades y cambios en la apariencia y la higiene personal. «El aislamiento social en la adolescencia es un alerta que debería preocupar, porque es una etapa donde buscan separarse de la figura de los padres y encontrar su propio camino», explicó.
La psicóloga también abordó la importancia de prestar atención a la comunicación virtual de los adolescentes, como las publicaciones en redes sociales, que pueden reflejar estados emocionales difíciles de verbalizar. Señaló que frases o música compartida en estos espacios pueden ser indicativos de un malestar subyacente que requiere atención. «Es importante prestar atención a lo que se publica y comparte», afirmó, subrayando que el lenguaje no verbal y las señales en la virtualidad son cruciales para entender lo que el adolescente no puede expresar con palabras.
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Fernández explicó que otros factores de riesgo incluyen los trastornos psicopatológicos, como la depresión y la ansiedad, que, si no se tratan adecuadamente, pueden llevar a pensamientos suicidas. «Es indispensable la prevención y la intervención temprana, identificando a personas en riesgo y asegurando que reciban el tratamiento adecuado», enfatizó. Añadió que los antecedentes familiares de suicidio también son un factor importante a considerar, aunque aclaró que el pasado no determina el destino de una persona.
Además, Fernández habló sobre el impacto del contexto socioeconómico y ambiental en la salud mental. Explicó que situaciones como la pobreza, el desempleo y la falta de apoyo social pueden aumentar la vulnerabilidad de las personas al suicidio. «El contexto medioambiental y sociocultural también juega un papel clave en el riesgo de suicidio», afirmó, destacando que el apoyo social es fundamental para ayudar a las personas a superar situaciones adversas.
Fernández concluyó subrayando la importancia de pedir ayuda y de que la comunidad se convierta en un espacio de apoyo para quienes atraviesan momentos difíciles. «Primero, no se sale solo. Es importante pedir ayuda», dijo, animando a todos a estar atentos a las señales de alerta y a actuar con empatía y comprensión.