Valeria, una mamá de Catriel, publicó una carta abierta expresando su desesperación y preocupación por la falta de un centro de internación para adolescentes con problemas de salud mental y adicciones en la ciudad.
En su carta, la mujer describe la difícil situación de su hijo adolescente, quien necesita atención psiquiátrica y psicológica continua. Los profesionales le recomendaron que su hijo asista a un Centro de Día para su recuperación, pero la falta de un centro interdisciplinario en Catriel llevó a Valeria a considerar mudarse a Neuquén o viajar diariamente a 25 de Mayo para acceder al tratamiento necesario.
Resalta la carencia de infraestructura adecuada en Catriel para atender problemas graves de salud mental, como la depresión, la ansiedad y las adicciones. «Estoy totalmente angustiada ya que veo que Catriel no toma en serio la salud mental. ¿Cómo es posible que no contemos con un centro donde nuestros adolescentes puedan recuperarse?», cuestionó Valeria.
A comienzos de marzo, durante el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, la intendenta Daniela Salzotto se comprometió a crear un centro de atención para adicciones y problemas de consumo. «En los próximos meses va a haber novedades», aseguró. Sin embargo, hasta la fecha, no se comunicaron oficialmente anuncios respecto de la implementación de este proyecto.
Cabe recordar que además, otra madre de la comunidad presentó un proyecto para utilizar el edificio del viejo hospital de Catriel como centro de rehabilitación, propuesta que también sigue sin materializarse. Durante el aniversario de Catriel, se oficializó el traspaso del predio hospitalario desde Provincia al Municipio pero Salzotto anunció que se utilizaría para crear un Palacio Municipal, un centro cívico cultural y una futura sede para iniciativas de educación universitaria.
Valeria hace un llamado urgente a las autoridades, pidiendo una respuesta inmediata para la creación de un centro de internación en la ciudad. «Le pido al Gobernador, a la Intendenta, hagan algo por nuestros jóvenes. Muchos tienen problemas de adicciones, otros tienen problemas de depresión, ansiedad, problemas de alimentación», enfatiza.
La carta concluye con un mensaje desesperado: «Hasta luego, se me hace tarde y tengo que salvar a mi hijo. Una pena que tenga que dejar mi ciudad. Hasta siempre. Pero no puedo esperar más a los políticos, mis tiempos son otros.»
La situación de Valeria y su hijo pone otra vez en agenda la urgente necesidad de mejorar la infraestructura de salud mental en Catriel, una demanda cada vez más apremiante para muchas familias en la región. Se trata de una problemática compleja que no fue abordada seriamente ni solucionada por gestiones locales y provinciales anteriores y que, al menos por el momento, tampoco tiene respuesta por parte de las autoridades de turno.