La transición de Puesto Morales ingresó en una nueva etapa durante las últimas horas, con avances vinculados a la firma de documentación laboral y al ordenamiento del personal que será incorporado al nuevo esquema operativo del área.
Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas al proceso, trabajadores fueron informados sobre una convocatoria prevista para los próximos días en el ámbito laboral correspondiente, donde se avanzarían aspectos administrativos relacionados con el traspaso.
El proceso se desarrolla en el marco de la quiebra de Madalena Energy Argentina SRL y de la transición operativa del área Rinconada–Puesto Morales hacia Geopetrol.
Durante las últimas semanas, el caso atravesó distintas etapas: incertidumbre laboral, discusiones sobre antigüedad, negociaciones por el traspaso operativo, preocupación por la cobertura ART y la posterior paralización de la producción en Puesto Morales
Ahora, el foco empieza a desplazarse hacia una pregunta más concreta: cómo quedará organizado el personal una vez que se complete la transición laboral y operativa del yacimiento.
De acuerdo con la información reunida por este medio, una parte de los trabajadores quedaría incorporada directamente a Geopetrol, especialmente en funciones asociadas a la operación y producción del área.
Otro grupo, en cambio, podría quedar incorporado a estructuras vinculadas a servicios operativos relacionados con la actividad del yacimiento. En esos casos, las tareas no necesariamente se desarrollarían de manera exclusiva en Puesto Morales, sino que podrían depender de las necesidades operativas que se definan dentro del nuevo esquema.
Por el momento no existe documentación pública que detalle el alcance definitivo de esa distribución. Por eso, VientoSur evita presentar ese esquema como cerrado hasta que existan actas firmadas y documentación formal por parte de los actores involucrados.
Las reconstrucciones realizadas por este medio coinciden en que durante los encuentros mantenidos en los últimos días se transmitió que las incorporaciones respetarían la continuidad laboral, las categorías y la antigüedad de los trabajadores alcanzados por el acuerdo.
Ese punto resulta central para Catriel.
En una ciudad históricamente atravesada por el petróleo, cada cambio de operadora no se mide solamente por quién queda al frente del área, sino también por cómo se preservan los derechos laborales, cómo se ordena el regreso a la actividad y qué certezas reciben las familias vinculadas al yacimiento.
Actualmente existe un grupo reducido de trabajadores realizando tareas vinculadas al sostenimiento operativo del área. El objetivo sería mantener condiciones básicas necesarias para preservar la infraestructura y preparar el camino para una futura normalización.
En paralelo, distintas fuentes vinculadas al proceso señalaron a VientoSur que durante las próximas horas podría acreditarse el monto destinado al pago de salarios pendientes correspondientes al personal alcanzado por la transición. Según esas reconstrucciones, se trataría de una suma cercana a los 245 millones de pesos, destinada a cubrir obligaciones salariales vinculadas al proceso.
De acuerdo con la información reunida por este medio, los desembolsos habrían experimentado demoras asociadas a trámites administrativos y judiciales necesarios dentro de la quiebra. Sin embargo, las mismas fuentes indicaron que la expectativa actual es que los fondos queden disponibles en el corto plazo, lo que permitiría avanzar en una de las cuestiones más sensibles para los trabajadores y sus familias.
Por el momento no existe una comunicación oficial que confirme la acreditación efectiva de esos recursos, por lo que VientoSur continuará siguiendo la evolución del proceso.
La discusión forma parte de un escenario más amplio que este medio viene reconstruyendo desde el inicio de la crisis. En notas anteriores, VientoSur explicó qué se negocia realmente detrás del traspaso petrolero en Catriel, una discusión que combina continuidad laboral, responsabilidades derivadas de la quiebra, reorganización operativa y condiciones para volver a poner en marcha el yacimiento.
Por tratarse de una transición todavía en desarrollo, este medio no publicará documentación interna, datos personales ni detalles que puedan exponer a trabajadores, referentes gremiales o fuentes vinculadas al expediente.
“La transición empieza a dejar atrás la emergencia inicial y entra en una etapa donde las definiciones laborales, operativas y salariales serán las que marcarán el futuro de Puesto Morales.”
Lo que aparece con claridad es que la crisis comienza a entrar en una etapa diferente. Tras semanas marcadas por la quiebra, la paralización de la producción y la incertidumbre laboral, el foco empieza a desplazarse hacia la firma de actas, la organización del personal, la normalización de pagos y la puesta en marcha gradual de un esquema que permita recuperar la actividad en Puesto Morales.
Para muchas familias petroleras de Catriel, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: bajo qué condiciones se completará el traspaso laboral y cuándo volverá a funcionar plenamente uno de los yacimientos históricos de la región.