Un nuevo caso de posible uso desmedido de la fuerza por parte de la Policía de Río Negro en Catriel está bajo la lupa. Un joven motociclista denunció que fue perseguido, embestido y derribado por efectivos policiales en moto este lunes 30 de junio cerca de las 18.30, en un operativo que terminó con su moto secuestrada.
El joven ya había tenido un cruce previo con la policía algunos días antes, cuando fue interceptado en las inmediaciones de su domicilio. Explicó que había salido a comprar y no llevaba la documentación del vehículo. En ese momento, los efectivos lo fotografiaron, lo reprendieron verbalmente y le advirtieron que en otra ocasión podrían secuestrarle la moto. También confirmaron que el rodado no tenía multas, pedido de secuestro y no estaba reportado como robado.
“Me habían frenado una vez. Me dijeron que trate de andar con los papeles de la moto sino me la iban a sacar. Me dijeron que no sea pelotudo y que me fuera, me dejaron ir tranquilo ”, relató.
Al cruzarse nuevamente con ellos este lunes, se negó a frenar: “Habia salido a llevar unos currículums. Uno de los agentes era el mismo de la vez anterior, me quisieron frenar otra vez. Por eso les dije que no, que ya me habían parado. Ya sabían que la moto no era robada, que no tenía multas, ni infracción de ningún tipo”.
Según su testimonio, lo comenzaron a seguir, le gritaron y le lanzaron patadas mientras estaba en movimiento. Asegura que fue encerrado en una curva y golpeado por una de las motos policiales, lo que provocó que perdiera el control y chocara contra un poste.
“Yo de la adrenalina, del susto del momento, aceleré. Cuando estamos llegando a la curva, me encierran, me chocan y pierdo el equilibrio. Cuando me caí, frenaron y me empezaron a putear. Me golpeé la cabeza pero tenía casco. Tengo moretones y raspones, pero estoy bien. Tenía el casco bien asegurado. Pero me pareció pésimo lo que hicieron”, dijo. Tras el impacto fue asistido en el lugar por personal de la ambulancia. Luego se trasladó por sus propios medios al hospital local para una revisión más completa.
«Ellos no saben lo que habria podido pasar. Mirá si no llevaba casco y me golpeaba en la cabeza. No estuvo bien que me chocaran y me hicieran caer», expresó.
Un testigo que presenció el hecho confirmó que uno de los policías intentó detener al joven tomándolo del brazo mientras manejaba, una maniobra riesgosa que podría haber provocado la caída.
Después del choque, los agentes lo increparon y le dijeron que no le sacarían la moto, pero igual se la llevaron. El joven también denunció que cuando intentó filmar la situación, los policías intentaron arrebatarle el celular.
Hasta el momento, no hay una versión oficial por parte de la Policía de Río Negro. La familia del joven evalúa realizar una denuncia formal.








