Peñalba defendió la denuncia por Atlas: “La Justicia determinará si es delito, pero era nuestra obligación manifestarlo”

Ramiro Peñalba, integrante del Tribunal de Cuentas de Catriel, defendió la denuncia penal presentada por presuntas irregularidades en contrataciones entre el Municipio y la firma Atlas. En diálogo con Radio Ciudad 93.1, en entrevista realizada por Adriana Gordo, sostuvo que el organismo actuó en cumplimiento de sus funciones y que la Justicia deberá determinar si los hechos configuran o no un delito.

La denuncia forma parte del caso Atlas, cuya documentación central, posiciones de ambas partes y puntos abiertos fueron ordenados por VientoSur en esta nota principal.

La Justicia determinará si es o no un delito; para nosotros es nuestra obligación manifestarlo”, afirmó Peñalba.

El integrante del Tribunal explicó que el planteo no apunta solamente a una factura puntual, sino a una situación más amplia: la posible existencia de un conflicto de intereses entre una funcionaria municipal y el comercio que le vendía productos al Estado local.

Según Peñalba, el Tribunal advirtió una operación vinculada a la Fiesta Provincial del Petróleo, pero también observó que en redes sociales del comercio aparecían otros trabajos realizados para la Municipalidad. Su cuestionamiento central es que esas presuntas contrataciones no habrían pasado por el control del organismo.

“Nosotros estamos cumpliendo con lo que dice la Carta Orgánica”, señaló. Y agregó que si el Tribunal omite advertir una situación que considera irregular, también podría tener responsabilidad institucional.

Peñalba sostuvo además que el Municipio envió información “muy sesgada” y que el Tribunal había pedido conocer pagos realizados por distintos mecanismos, como caja chica, aportes no reintegrables u órdenes de compra. Según su versión, hasta ahora solo recibieron información sobre una boleta puntual.

El Ejecutivo municipal, por su parte, defendió el expediente y sostuvo que la compra tenía respaldo administrativo. Esa posición puede leerse en la nota sobre la respuesta de Diego Pereyra al Tribunal de Cuentas por el caso Atlas.

El punto más fuerte de su planteo fue político e institucional: para el Tribunal, el problema no es solo si una factura tiene papeles, sino si una funcionaria podía estar vinculada, directa o indirectamente, con un proveedor del Municipio.

Hay cosas que están mal hechas y están mal hechas”, lanzó Peñalba, al cuestionar las defensas públicas sobre el caso.

La denuncia ya fue presentada ante el Ministerio Público Fiscal. Ahora será la Justicia la que deberá definir si existen elementos para avanzar con una investigación penal o si el caso queda en el plano administrativo y político.

Pereyra cruzó al Tribunal por el caso Atlas: “Esto es un golpe institucional y una muestra de que empieza la campaña”

El secretario de Gobierno de Catriel, Diego Pereyra, salió al cruce de la denuncia penal presentada por integrantes del Tribunal de Cuentas por presuntas irregularidades en contrataciones entre el Municipio y la firma Atlas. En diálogo con Radio Ciudad 93.1, en entrevista realizada por Adriana Gordo, defendió la actuación del Ejecutivo y sostuvo que el expediente tenía respaldo administrativo.

La discusión forma parte del caso Atlas, cuya documentación central, posiciones de ambas partes y puntos abiertos fueron ordenados por VientoSur en esta nota principal.

Creemos que es un golpe institucional y a la figura de la intendenta; esto es una clara muestra de que empieza la campaña política”, afirmó Pereyra.

El funcionario planteó que la gestión de Daniela Salzotto viene siendo cuestionada por el Tribunal desde el inicio del mandato y aseguró que, a pocos días de asumir, el organismo ya había presentado numerosos pedidos de informes que —según dijo— fueron respondidos.

Sobre el expediente vinculado a Atlas, Pereyra fue directo: “Este expediente de compra está aprobado por ellos en diciembre”, dijo, en referencia al Tribunal de Cuentas.

Desde el Tribunal, sin embargo, Ramiro Peñalba sostuvo una lectura distinta: afirmó que la denuncia no se agota en esa factura y que apunta a un posible conflicto de intereses. Su explicación completa puede leerse en la nota sobre la posición del Tribunal de Cuentas en el caso Atlas.

Según explicó Pereyra, el Municipio presentó documentación respaldatoria: habilitación comercial, factura, orden de compra, orden de pago, resoluciones, conformidad del área correspondiente e intervención del propio Tribunal. Desde la mirada del Ejecutivo, esos elementos demuestran que la compra tuvo trámite formal y no fue realizada por fuera del circuito administrativo.

Pereyra también sostuvo que la denuncia “no tiene sustento” y la atribuyó a una jugada política de los integrantes del Tribunal. En ese marco, cuestionó duramente el funcionamiento del organismo y apuntó contra sus miembros.

Daniela está tranquila, porque sabe que no se cometió ningún tipo de ilícito”, aseguró.

El secretario de Gobierno afirmó que el Municipio esperará la actuación de la Justicia, aunque anticipó que, desde su perspectiva, la presentación no tendría elementos suficientes para avanzar penalmente.

“Por supuesto la Justicia toma la denuncia, después analiza y decide qué hacer con ello”, sostuvo.

El caso quedó ahora en manos del Ministerio Público Fiscal, que deberá evaluar la documentación presentada, la denuncia del Tribunal y la respuesta del Ejecutivo para determinar si corresponde iniciar medidas de investigación.

Caso Atlas: qué muestran los documentos y qué deberá revisar la Justicia

El caso Atlas sumó un nuevo capítulo en Catriel. Después de la denuncia penal presentada por integrantes del Tribunal de Cuentas ante el Ministerio Público Fiscal de Río Negro, el Municipio difundió documentación administrativa sobre una compra realizada a la firma Atlas por $1.310.000.

La documentación presentada por el Ejecutivo permite reconstruir una operación puntual vinculada a elementos destinados a la Fiesta Provincial del Petróleo. Según esos papeles, el expediente cuenta con habilitación comercial, inscripción en el Registro de Proveedores Municipal, factura, orden de compra, orden de pago, resolución municipal, conformidad del área correspondiente e intervención dentro del circuito administrativo.

Para el Municipio, esos elementos muestran que la compra tuvo respaldo formal y que no fue tramitada por fuera del expediente. En diálogo con Radio Ciudad 93.1, en entrevista realizada por Adriana Gordo, el secretario de Gobierno, Diego Pereyra, defendió la actuación municipal y sostuvo que el expediente había sido aprobado por el propio Tribunal de Cuentas en diciembre.

La posición completa del Ejecutivo puede leerse en esta nota: Pereyra cruzó al Tribunal por el caso Atlas y defendió la documentación municipal.

Pereyra también afirmó que la denuncia “no tiene sustento” y la vinculó con el inicio del clima electoral. Según planteó, se trata de un “golpe institucional” contra la figura de la intendenta Daniela Salzotto. El funcionario aseguró además que la jefa comunal está tranquila porque, desde la posición del Ejecutivo, “no se cometió ningún tipo de ilícito”.

El cruce actual también se apoya en antecedentes que ya habían formado parte de la discusión pública sobre la composición y el funcionamiento del Tribunal. Entre ellos aparecen los cuestionamientos públicos de la intendenta Daniela Salzotto a la idoneidad del Tribunal y el caso de Franco Rivero, uno de sus integrantes, sobre quien VientoSur informó una denuncia pública, una presentación contravencional y los hechos confirmados. En aquella cobertura se consignó que Rivero negó las acusaciones, que la familia de la denunciante manifestó que para ellos el tema había quedado cerrado y que luego el expediente fue archivado por falta de impulso de la parte denunciante.

Ese antecedente no forma parte del expediente Atlas, pero ayuda a entender que la denuncia actual aparece dentro de una relación institucional cargada de cuestionamientos previos, cruces políticos y desconfianzas acumuladas entre el Ejecutivo y el órgano de control.

Desde el Tribunal de Cuentas, la lectura es distinta. Ramiro Peñalba, integrante del organismo, sostuvo que el Tribunal está cumpliendo con las funciones que le asigna la Carta Orgánica Municipal y que, si advierte una posible irregularidad y no la informa, también podría tener responsabilidad institucional.

Peñalba explicó que el planteo no apunta únicamente a una factura, sino a determinar si existió un posible conflicto de intereses, una eventual titularidad real o encubierta del comercio y otras contrataciones o trabajos que, según el organismo, no habrían pasado por su control.

“La Justicia determinará si es o no un delito; para nosotros es nuestra obligación manifestarlo”, sostuvo el integrante del Tribunal.

Peñalba explicó que el planteo no apunta únicamente a una factura, sino a determinar si existió un posible conflicto de intereses, una eventual titularidad real o encubierta del comercio y otras contrataciones o trabajos que, según el organismo, no habrían pasado por su control.

La explicación completa del Tribunal puede leerse acá: Peñalba defendió la denuncia por Atlas y sostuvo que era obligación del Tribunal informarla.

El punto central, explicado en términos simples, es este: el Municipio mostró documentación sobre una compra puntual; el Tribunal sostiene que también debe analizarse quién estaba realmente detrás del proveedor y si hubo más contrataciones.

La factura difundida corresponde a una compra fechada el 25 de noviembre de 2025, por elementos vinculados a la Fiesta Provincial del Petróleo, entre ellos kits, termos sublimados y remeras. En el expediente también aparecen la orden de compra, la orden de pago y la resolución municipal que aprueba el pago.

La discusión, entonces, tiene dos planos. Por un lado, el trámite administrativo de una compra concreta. Por otro, la sospecha planteada por el Tribunal sobre un posible vínculo incompatible y sobre eventuales trabajos no informados o no controlados por el organismo.

En Catriel, este debate no aparece aislado. VientoSur ya viene registrando distintos antecedentes vinculados al control del gasto público, contrataciones, obra pública e incompatibilidades, como la investigación por la obra de pavimentación en barrio Preiss y los debates recientes sobre incompatibilidades y funciones públicas.

Entre la documentación difundida también aparece la Memoria Anual del Tribunal de Cuentas, correspondiente al período comprendido entre el 1 de mayo de 2025 y el 30 de abril de 2026. Allí el organismo informa su actividad de control y detalla 2.180 facturaciones visadas, 4 informes trimestrales, 117 notas enviadas, 4 dictámenes presentados, 3 cajas chicas y 5 certificaciones.

Ese dato también forma parte del contrapunto. Para el Tribunal, muestra actividad de control y seguimiento. Para el Ejecutivo, en cambio, refuerza la idea de que el organismo intervino en distintos expedientes y que la compra observada habría pasado por su propio circuito de revisión.

VientoSur Noticias solicitó copia de la denuncia completa al Tribunal de Cuentas, tanto por correo electrónico institucional como mediante consulta directa por WhatsApp a Ramiro Peñalba. Desde el organismo respondieron por mail que el medio podía acercarse al Tribunal y realizar preguntas a sus integrantes.

Este medio insistió en acceder primero a la documentación para leerla, analizarla y formular consultas responsables, especialmente porque el propio Tribunal informó que la denuncia está compuesta por 25 fojas útiles. Hasta el momento de esta publicación, VientoSur no obtuvo copia completa de la denuncia.

Lo que sí pudo confirmar este medio, mediante consulta oficial al Poder Judicial, es que la denuncia fue presentada y que comenzaría a trabajarse una vez cargada en el sistema digitalizado correspondiente.

Por ahora, el caso tiene tres elementos concretos: una denuncia penal confirmada, una respuesta documental del Municipio y declaraciones públicas de ambas partes.

Ninguno de esos elementos permite afirmar, por sí solo, la existencia de un delito. También es cierto que una denuncia no siempre deriva en una causa penal activa. Será la Justicia quien deberá determinar si el caso configura una irregularidad penal, una controversia administrativa, un conflicto ético o si no existen elementos suficientes para avanzar.

Mientras tanto, la ciudadanía tiene derecho a entender qué se discute sin quedar atrapada en tecnicismos ni en cruces políticos. En el fondo, la pregunta es sencilla: no solo si una compra tuvo papeles, sino si el Estado municipal puede explicar con claridad quién vende, quién autoriza, quién controla y cómo se usa cada peso público.

Para ampliar las posiciones de cada parte, VientoSur publicó por separado la respuesta del secretario de Gobierno, Diego Pereyra, y la explicación del integrante del Tribunal de Cuentas, Ramiro Peñalba, a partir de las entrevistas realizadas por Radio Ciudad 93.1.

Caso Atlas: una denuncia que vuelve a exponer el problema de fondo en las compras municipales de Catriel

Una denuncia presentada por integrantes del Tribunal de Cuentas ante el Ministerio Público Fiscal de Río Negro abrió un nuevo frente institucional en Catriel. La presentación apunta a presuntas irregularidades en compras y contrataciones realizadas entre la Municipalidad de Catriel y la firma Atlas.

El escrito, fechado el 26 de mayo de 2026, fue acompañado por un cuerpo documental de 25 fojas útiles, con observaciones del órgano de control municipal y documentación respaldatoria reunida hasta el momento.

Según surge del petitorio difundido públicamente, el Tribunal solicitó que se investigue la posible comisión de delitos contra la administración pública. También pidió que se determinen eventuales responsabilidades de una funcionaria mencionada en la presentación, de titulares formales o reales de la firma contratista y de funcionarios o agentes municipales que hubieran intervenido en la autorización, conformación, tramitación o pago de las contrataciones observadas.

Uno de los puntos centrales de la denuncia es el pedido de medidas probatorias para esclarecer una posible titularidad encubierta, conflicto de intereses, incompatibilidad funcional, beneficio económico indebido y/o perjuicio al patrimonio municipal.

El caso adquiere relevancia institucional porque no se limita a una eventual responsabilidad individual. También pone bajo análisis el funcionamiento del circuito administrativo de compras, controles, autorizaciones y pagos dentro del Municipio.

El caso Atlas no aparece en el vacío. En Catriel, la discusión sobre el uso de fondos públicos, los proveedores del Estado, los controles administrativos y los vínculos políticos atraviesa distintas gestiones y volvió a ocupar un lugar central en los últimos años.

Durante la actual gestión, el vínculo entre el Ejecutivo municipal y el Tribunal de Cuentas ya venía atravesado por tensiones públicas. En junio de 2025, la intendenta Daniela Salzotto cuestionó la idoneidad del Tribunal de Cuentas y solicitó al Concejo Deliberante avanzar con la revisión de sus integrantes por presunta falta de experiencia para ocupar esos cargos.

Meses después, el conflicto volvió a escalar. VientoSur registró nuevos cruces entre el Ejecutivo y el Tribunal de Cuentas, con cuestionamientos sobre el acceso del órgano de control a documentación, pedidos de informes y el alcance del control previo sobre el gasto municipal.

Ese antecedente vuelve más sensible la denuncia actual. Lo que deberá analizarse no es solo una contratación puntual, sino el circuito completo que permite autorizar, tramitar, conformar y pagar compras con recursos municipales. La tensión ya había tenido un antecedente reciente cuando el Tribunal de Cuentas objetó una contratación artística por $20 millones, lo que derivó en la baja del contrato por parte del Municipio.

A ese escenario se sumó en los últimos días otro frente administrativo. Los gremios municipales ATE, SOYEM y UPCN denunciaron presuntas irregularidades en el área de Recursos Humanos, entre ellas supuestos pagos de haberes fuera del edificio municipal. El planteo no forma parte del expediente Atlas, pero refuerza un clima institucional marcado por reclamos sobre procedimientos internos, trazabilidad administrativa y respuestas oficiales pendientes.

En ese contexto, la denuncia del Tribunal de Cuentas adquiere mayor peso público: no solo por el contenido puntual del expediente, sino porque vuelve a poner bajo observación la forma en que el Estado municipal documenta, controla y comunica sus actos administrativos.

La Carta Orgánica de Catriel establece que el Poder de Contralor externo es ejercido por el Tribunal de Cuentas, con competencia sobre los aspectos económicos, financieros, patrimoniales, de gestión y de legalidad del sector público municipal. También prevé que debe dictaminar sobre la inversión de los fondos públicos y ejercer control sobre la administración municipal.

En ese marco, la pregunta institucional que instala el expediente es de fondo: qué controles se realizaron, quiénes intervinieron en cada etapa y qué documentación respaldó los pagos.

Otro aspecto sensible es el eventual vínculo entre la firma contratista y una funcionaria municipal. La Carta Orgánica establece incompatibilidades para el ejercicio de cargos electivos cuando existe titularidad, mandato o conducción de empresas proveedoras de suministros al Municipio. Además, para los secretarios municipales rigen las mismas condiciones de elegibilidad, inhabilidades, incompatibilidades y prohibiciones establecidas para acceder al Gobierno Municipal.

Entre una gestión y otra, Catriel arrastra una discusión pendiente sobre cómo se compra, quién controla y quién rinde cuentas.

La discusión tampoco se agota en la gestión vigente. En enero de 2024, la Municipalidad de Catriel denunció penalmente a exfuncionarios de la gestión de Viviana Germanier y a la empresa Incisa S.A. por presuntas irregularidades en la licitación pública 01/23, vinculada a la obra de pavimentación de las calles Birmania y Rosario.

Según la denuncia difundida por el Ejecutivo municipal en 2024, se investigaban posibles incumplimientos de deberes de funcionario público, malversación de caudales públicos y presuntas irregularidades en la adjudicación, ejecución y pago de esa obra. Documentación oficial del Boletín Municipal de marzo de 2023 muestra que el contrato fue adjudicado a INCISA S.A. por $254.847.000, en un proceso con un único oferente. En la misma resolución se dejó constancia de que el Síndico Municipal había emitido un informe negativo y solicitado un nuevo llamado a licitación con valores actualizados, pese a lo cual el trámite avanzó mediante autorización del Concejo Deliberante y posterior adjudicación del Ejecutivo.

Ese antecedente muestra que la discusión sobre el control del gasto público en Catriel no empezó con Atlas. Ya antes se habían señalado presuntas irregularidades en obras, contrataciones, uso de partidas, bienes municipales y procedimientos administrativos.

VientoSur Noticias también registró denuncias de la actual gestión contra la administración anterior por faltantes de herramientas en el área de Cultura, por un monto estimado en unos $10 millones, además de cuestionamientos por plazos fijos, una acusación previa por malversación en Obras Públicas y una denuncia vinculada a una camioneta municipal trasladada a Córdoba que, según la versión oficial difundida entonces, habría regresado “desmantelada”.

En paralelo, la política local también acumuló debates sobre incompatibilidades, doble función pública y límites entre actividad privada, cargos institucionales y contrataciones estatales. Este medio publicó el caso de Christian Artero, denunciado por presunta incompatibilidad entre su rol como concejal en Fernández Oro y su vínculo como asesor externo en Catriel. En ese expediente, el Ministerio Público Fiscal resolvió luego el archivo provisorio al considerar que los hechos no encuadraban en una figura penal.

Con ese recorrido, la denuncia por las contrataciones con Atlas debe leerse dentro de una trama más amplia: la dificultad persistente de Catriel para construir sistemas de compras, controles y rendición de cuentas que sean claros, trazables y confiables más allá del signo político de turno.

Ninguno de estos antecedentes implica, por sí mismo, la comprobación de delitos ni permite trasladar responsabilidades de una gestión a otra. En el caso Atlas, será el Ministerio Público Fiscal quien deberá evaluar la documentación presentada y determinar si corresponde avanzar con medidas de investigación.

VientoSur consultó al Ejecutivo municipal por el tema. Desde el oficialismo indicaron que posiblemente en las próximas horas habrá una comunicación oficial y que el medio será informado ante cualquier novedad. El expediente aparece en un momento político sensible: la gestión municipal transita la segunda mitad de su mandato y Catriel empieza a ingresar, de manera gradual, en el clima previo al próximo proceso electoral. Ese dato no modifica el fondo administrativo de la denuncia, pero sí aumenta el peso público de cada respuesta institucional.

En paralelo, este medio solicitó formalmente al Tribunal de Cuentas el acceso a la denuncia completa mencionada en la presentación y también pidió confirmación al Poder Judicial sobre el estado de la denuncia. Al momento de esta publicación, esas respuestas permanecen pendientes.

El caso Atlas, sumado a otros reclamos recientes por procedimientos administrativos, vuelve a abrir una pregunta que Catriel arrastra desde hace años: cómo se compra, quién controla, quién firma, quién cobra y cómo se explica cada peso que sale del Estado municipal.

La respuesta ya no puede depender solo de comunicados, denuncias cruzadas o cambios de gestión. Requiere documentación pública, controles efectivos y una rendición de cuentas capaz de sostenerse frente a la ciudadanía y, si corresponde, frente a la Justicia.

Catriel: Amenazó a su pareja con un cuchillo y la retuvo contra su voluntad

Un grave caso de violencia de género ocurrido en Catriel volvió a poner en discusión una problemática que atraviesa silenciosamente a muchas mujeres de la región. La Justicia imputó este viernes a un hombre acusado de haber amenazado con un arma blanca a su pareja y mantenerla retenida dentro de una vivienda contra su voluntad.

La audiencia se realizó de manera virtual en el Foro Penal local. Allí, la fiscal del caso sostuvo que los hechos investigados encuadran en los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y amenazas agravadas por el uso de arma blanca, todo ello en contexto de violencia de género.

Según la acusación fiscal, el episodio ocurrió durante la tarde del 4 de noviembre de 2025, cuando el imputado llegó a la casa de la mujer en un estado de fuerte alteración. De acuerdo al relato presentado ante el juez, comenzó a insultarla y a golpear puertas y distintos objetos dentro de la vivienda.

La situación escaló rápidamente. Siempre según la investigación, cuando la mujer intentó calmarlo, el hombre la agredió físicamente, la amenazó con un cuchillo y le impidió salir del lugar. La víctima logró escapar poco después y pidió ayuda a una vecina, mientras el agresor permanecía en el domicilio hasta la llegada de la Policía.

La Fiscalía sostuvo además que el hecho ocurrió dentro de una relación marcada por situaciones previas de violencia psicológica y simbólica, en un contexto de desigualdad de poder sostenido en el tiempo.

Actualmente, el acusado permanece detenido en la provincia de Mendoza por otra causa judicial. Por ese motivo, el Ministerio Público Fiscal solicitó únicamente medidas cautelares de prohibición de contacto hacia la mujer.

Durante la audiencia, la defensa oficial no cuestionó los hechos ni la calificación legal planteada por la Fiscalía, aunque pidió que se garantice el vínculo entre el imputado y la hija de la víctima, debido a la relación de crianza existente.

Finalmente, el juez de Garantías dio por formulados los cargos y habilitó la investigación penal preparatoria por un plazo de cuatro meses. Además, ordenó la prohibición de contacto con la mujer mientras avanza la causa.

El caso vuelve a exponer una realidad que atraviesa distintos sectores de la comunidad: las situaciones de violencia de género que muchas veces permanecen invisibles hasta que logran llegar a la Justicia o al entorno cercano de las víctimas.

Rompió el vidrio de un comercio en Catriel y el robo quedó filmado: buscan identificar al autor

La secuencia duró apenas unos minutos, pero volvió a encender una preocupación que comerciantes y vecinos de Catriel vienen repitiendo cada vez con más frecuencia: la sensación de vulnerabilidad durante la madrugada, incluso en zonas transitadas y rodeadas de locales.

El robo ocurrió entre las 6:25 y las 6:30 de este jueves en la despensa y verdulería Vivero Real, ubicada sobre calle Mosconi (colectora) al 183. Todo quedó registrado por una cámara de seguridad instalada en el comercio.

Según relató Leonardo Videla, propietario del local, el hombre llegó caminando por la vereda, donde hay varios comercios abiertos habitualmente durante el movimiento diario de la zona. En las imágenes se observa cómo primero recorre el sector fumando un cigarrillo y mirando constantemente hacia ambos lados, aparentemente para verificar que no hubiera personas cerca o movimientos que pudieran exponerlo.

El individuo llevaba un cuellito colocado sobre la cabeza, aunque actuó prácticamente a rostro descubierto. Vestía una campera azul oscura, pantalón del mismo color, un buzo gris con capucha, zapatillas negras con líneas blancas y una mochila negra.

Después de permanecer algunos minutos frente al local y aparentar esperar algo o a alguien, finalmente decidió romper el vidrio del comercio para ingresar y llevarse distintos elementos que cargó rápidamente dentro de la mochila.

Tras concretar el robo, escapó caminando por avenida Mosconi en dirección a calle Madrid.

Por el momento, el autor del hecho no fue identificado. La familia afectada difundió las imágenes y solicita colaboración de vecinos y comerciantes que puedan reconocer al hombre o aportar información útil para avanzar con la denuncia y recuperar parte de lo robado.

“Da mucha impotencia ver cómo actúa con tanta tranquilidad”, expresaron allegados al comercio luego de revisar las cámaras de seguridad.

El caso vuelve a poner sobre la mesa una situación que preocupa especialmente a pequeños comerciantes de la ciudad: los robos contra locales de cercanía y el impacto económico que generan sobre emprendimientos familiares que sostienen la actividad cotidiana de distintos barrios de Catriel.

Quienes puedan aportar datos o reconozcan al autor del hecho pueden comunicarse con este medio al 299 612-5157 para ser puestos en contacto con la víctima.

Imagen trabajada a partir del material original de cámara de seguridad.
Se aplicaron ajustes básicos de brillo, contraste, nitidez y recorte para mejorar la visibilidad de la escena y de la vestimenta del sospechoso, sin reconstrucción ni alteración mediante inteligencia artificial del rostro. La imagen mantiene el contenido original registrado por la cámara.

Manejaba con 2,5 de alcohol en sangre, perdió el control y terminó incrustada dentro de una casa en Catriel

Imagen ilustrativa generada con IA

Un estruendo sacudió la madrugada del domingo en Catriel y dejó una escena impactante: un auto incrustado dentro del patio de una vivienda, un portón metálico destruido y vecinos saliendo de sus casas sin entender qué había pasado.

Todo ocurrió cerca de las 2 de la madrugada, en inmediaciones del CET 21, cuando una mujer mayor de edad que manejaba su vehículo perdió el control y terminó chocando violentamente contra el paredón de una casa ubicada sobre calle Juan Benigar, en barrio Preiss.

Según las primeras reconstrucciones realizadas en el lugar, la conductora habría circulado a muy alta velocidad por calle Río de Janeiro y, al intentar doblar o corregir una maniobra, derrapó varios metros tras pasar por un sector con agua acumulada. Las marcas sobre el asfalto y la violencia del impacto llevaron a los peritos de Criminalística a sospechar que el vehículo podría haber circulado a más de 110 kilómetros por hora.

El auto atravesó el frente de la vivienda, destruyó gran parte del portón metálico y terminó dentro del patio. A pesar de la brutalidad de la secuencia, ni los ocupantes del vehículo ni las personas que estaban dentro de la casa sufrieron heridas graves.

La situación tomó todavía más gravedad cuando personal de Tránsito realizó el test de alcoholemia a la conductora: el resultado arrojó 2,5 gramos de alcohol en sangre, una cifra extremadamente alta y muy por encima del límite permitido por la legislación actual de alcohol cero al volante.

Dentro del vehículo viajaba también un hombre mayor de edad. Hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre la mecánica exacta del accidente, aunque la principal hipótesis de Criminalística apunta a una combinación de velocidad excesiva, pérdida de control y estado de ebriedad.

En el lugar trabajaron efectivos policiales, personal del hospital local, agentes de Tránsito y peritos de Criminalística, quienes realizaron las primeras tareas para reconstruir lo ocurrido y evaluar los daños provocados por el impacto.

Ahora, además de enfrentar una elevada multa por alcoholemia positiva, la conductora deberá afrontar los costos de reconstrucción del paredón y los daños ocasionados en la vivienda.

El caso volvió a poner sobre la mesa las graves consecuencias de manejar bajo los efectos del alcohol. Con la ley de alcohol cero vigente, cualquier nivel positivo ya constituye una infracción, pero cifras como 2,5 gramos de alcohol en sangre multiplican el riesgo de provocar tragedias. Además de multas económicas y posibles sanciones judiciales, conducir alcoholizado puede terminar en lesiones irreversibles o pérdidas humanas en apenas segundos. Esta vez no hubo víctimas graves, pero el desenlace pudo haber sido mucho peor.

En una madrugada, una mala decisión pudo haber terminado en tragedia.

Esperaban el semáforo en Catriel, una camioneta los chocó de atrás y escapó a toda velocidad: todavía no lo encuentran

Lo que parecía una madrugada más terminó en segundos de tensión, golpes y desesperación para tres jóvenes de Catriel. Según denunció la familia de una de las víctimas, los chicos estaban detenidos en el semáforo de Cacique Catriel e Hipólito Yrigoyen cuando fueron impactados desde atrás por una camioneta que circulaba a alta velocidad y cuyo conductor decidió escapar.

La reconstrucción del hecho comenzó a conocerse después de la publicación realizada por Lorena Castro, madre de uno de los jóvenes involucrados. Con el correr de las horas, la mujer aportó más detalles sobre cómo ocurrió el choque y confirmó que los tres ocupantes del vehículo sufrieron golpes, aunque ninguno resultó con heridas graves.

De acuerdo al relato de la familia, los jóvenes se encontraban a bordo de un Renault Clio esperando el cambio de semáforo cuando una Chevrolet S10 gris apareció desde atrás y los embistió violentamente.

Tras el impacto, el conductor no se detuvo. Según denunciaron, tomó por calle Yrigoyen en dirección al río mientras era perseguido por personal de Tránsito municipal. Sin embargo, en medio de la fuga, los inspectores terminaron perdiéndolo de vista y hasta el momento no habría sido localizado.

La imagen del auto dañado comenzó a circular rápidamente en redes sociales y generó indignación entre vecinos, que reclamaron mayores controles y sanciones más duras para quienes abandonan la escena de un choque.

“Por suerte los tres solo sufrieron golpes”, explicó Lorena, aunque remarcó la preocupación que les dejó la situación. La familia ya realizó la denuncia penal y espera que aparezcan cámaras, testigos o datos que permitan identificar a la camioneta involucrada.

Mientras tanto, el episodio volvió a poner sobre la mesa una discusión que crece en Catriel: la combinación entre velocidad, imprudencia y fugas después de siniestros viales que podrían terminar en tragedia.

Secuestraron 400 gramos de cogollos y 13 plantas de cannabis en un allanamiento en Catriel: qué se sabe del caso

Un operativo realizado por la Policía de Río Negro en Catriel terminó con el secuestro de 400 gramos de cogollos de cannabis y 13 plantas en producción, en el marco de una investigación por presunta comercialización ilegal de marihuana.

El allanamiento se concretó en una vivienda ubicada sobre calle Las Retamas, luego de una pesquisa desarrollada durante aproximadamente 30 días por la División Toxicomanía y Leyes Especiales local, con intervención de la Fiscalía Federal de General Roca.

Según informó oficialmente el Gobierno de Río Negro, durante el procedimiento los efectivos encontraron flores de cannabis ya secas y acondicionadas, además de varias plantas en etapa de producción de cogollos. Las sustancias fueron sometidas a narcotest y dieron resultado positivo para cannabis sativa.

Una mujer de 50 años quedó imputada por presunta infracción a la Ley 23.737, aunque hasta el momento no trascendieron públicamente mayores detalles sobre su situación procesal ni si existen otras personas investigadas en la causa.

La investigación, de acuerdo a la información oficial, se habría iniciado a partir de tareas de seguimiento y recolección de datos realizadas por personal especializado de Toxicomanía en la ciudad. Con esos elementos, la Justicia Federal autorizó el allanamiento ejecutado este jueves.

Tampoco se informó oficialmente si la vivienda contaba con autorización vinculada al programa REPROCANN, el registro nacional que habilita el cultivo controlado de cannabis con fines medicinales, terapéuticos o paliativos bajo determinadas condiciones legales.

El caso vuelve a instalar una discusión que desde hace años atraviesa distintos sectores sociales, sanitarios y judiciales en Argentina respecto al enfoque sobre el cannabis. Mientras la legislación avanzó en la regulación del uso medicinal y el cultivo autorizado en determinados casos, continúan existiendo investigaciones penales vinculadas a tenencia, producción y presunta comercialización fuera del marco permitido.

En paralelo, este tipo de operativos suele abrir debates públicos sobre las prioridades de persecución penal en materia de drogas. En redes sociales y ámbitos comunitarios aparecen con frecuencia cuestionamientos vinculados al avance del consumo y circulación de otras sustancias ilegales de fuerte impacto sanitario y social, como la cocaína y las drogas sintéticas, aunque ese tipo de discusiones exceden el expediente puntual que actualmente investiga la Justicia Federal en Catriel.

La investigación seguirá ahora bajo la órbita de la Fiscalía Federal de General Roca, que deberá determinar el alcance de la causa, el destino de los elementos secuestrados y si existía efectivamente una actividad de comercialización ilegal.

Desde el Gobierno provincial señalaron que el operativo fue resultado de tareas de investigación realizadas por personal especializado y destacaron el trabajo coordinado entre la Policía de Río Negro y la Justicia Federal.

Quiebra petrolera en Catriel: la Justicia prohibió salir del país a los socios gerentes de Madalena

La crisis de Madalena Energy Argentina SRL sumó un nuevo capítulo judicial luego de que el Juzgado Civil, Comercial, Minería y Sucesiones N°3 de Cipolletti dispusiera la prohibición de salida del país para los socios gerentes de la firma tras declarar la quiebra de la empresa.

La medida surge de la resolución firmada el pasado 6 de mayo en el expediente “MADALENA ENERGY ARGENTINA S.R.L. S/ QUIEBRA” (CI-00635-C-2026), donde el tribunal ordenó: “Prohibir la salida del país a los socios gerentes de la empresa fallida Sres. JUAN MANUEL GUERRERO y VICTOR MARIANO ZUNIGA desde el dictado de la presente hasta la presentación del informe general”.

La resolución también dispuso la inhibición general de bienes, la intervención de la sindicatura, medidas sobre cuentas y documentación de la firma, además de distintas acciones previstas dentro del proceso falencial.

Según pudo reconstruir VientoSur a partir de distintas fuentes vinculadas a la negociación, la intervención efectiva de la sindicatura y parte de las medidas operativas previstas para las últimas horas habrían quedado atravesadas por las negociaciones todavía abiertas en torno al traspaso de trabajadores hacia el nuevo esquema operativo vinculado a Geopetrol.

El conflicto laboral se mantiene centrado principalmente en el reconocimiento de antigüedad y condiciones laborales de unos 50 trabajadores petroleros afectados al área Rinconada–Puesto Morales, una discusión que continúa sin resolución definitiva.

Tal como informó previamente VientoSur en “La caída de Madalena: cómo una petrolera terminó quebrada en medio de la transición de áreas en Río Negro”, la empresa venía atravesando una profunda crisis financiera y operativa mientras avanzaba el proceso de transición del área petrolera Rinconada–Puesto Morales.

En paralelo, el conflicto también derivó en una fuerte discusión laboral vinculada al futuro de unos 50 trabajadores petroleros y al reconocimiento de antigüedad en el traspaso hacia el nuevo esquema operativo del área.

Dentro del expediente, además, el tribunal ordenó comunicar la declaración de quiebra a distintos organismos judiciales y comerciales, así como avanzar sobre la verificación de acreedores y el control patrimonial de la firma.

La prohibición de salida del país es una de las medidas previstas por la Ley de Concursos y Quiebras para determinados procesos falenciales y permanecerá vigente, según la resolución judicial, hasta la presentación del informe general correspondiente en la causa.