Buscan a un hombre que se ausentó de su hogar en Catriel

La familia de Pedro Monteros busca de forma urgente información sobre su paradero tras su desaparición anoche alrededor de las 23:30 horas. Según detallaron sus allegados, Monteros dejó una nota de despedida antes de ausentarse de su hogar. La situación generó alarma entre sus seres queridos, quienes solicitaron la colaboración de la comunidad para encontrarlo.

En el momento de su desaparición, Monteros vestía una remera gris, pantalón cargo verde con gris y una gorra azul. La familia destacó que no tuvieron ningún contacto con él desde entonces y están profundamente preocupados por su bienestar.

Cualquier persona que tenga información sobre el paradero de Monteros puede comunicarse con la Unidad Novena al número 299-4911150.

Georgina Garro ganó el concurso para defensora mediadora en Catriel

El Consejo de la Magistratura de la Cuarta Circunscripción designó a Georgina Garro como Defensora Adjunta de Mediación en Catriel, un cargo estratégico debido a la creciente cantidad de mediaciones que se realizan en la localidad. Garro, quien actualmente se desempeña como jueza de Paz, se destacó en el proceso de selección con una sólida entrevista que fue clave para su designación.

Inicialmente, este cargo estaba asignado a Cinco Saltos, pero la reasignación a Catriel responde a la necesidad de fortalecer los servicios de mediación en la ciudad. La nueva defensora adjunta ocupará un puesto vacante tras el ascenso de la anterior titular.

El proceso de selección, presidido por el juez Sergio Ceci, presidente del Superior Tribunal de Justicia, incluyó evaluaciones rigurosas en antecedentes, exámenes escritos y entrevistas. El Consejo también contó con la participación de figuras destacadas como el procurador Jorge Crespo, el camarista civil Alejandro Cabral y Vedia, legisladores provinciales, y representantes del Colegio de Abogados.

El exigente nivel de competencia para el puesto subrayó la elevada exigencia y nivel de preparación requerido para roles en el ámbito judicial.

En la misma sesión, el Consejo designó a Anabella Camporesi como Defensora de Menores en el fuero penal en Cipolletti, y a Guadalupe Dorado como secretaria de la Cámara Civil. Ambos cargos estaban vacantes por jubilaciones y ascensos, respectivamente.

Además de los nombramientos, el Consejo trató tres expedientes disciplinarios, lo que completó una jornada de decisiones importantes para la administración de justicia en la región.

Adicciones y violencia: un intento de femicidio expone la vulnerabilidad social en Catriel

En septiembre, un hombre de nacionalidad peruana fue acusado de tentativa de femicidio contra su pareja, una joven boliviana, en un caso que paso casi desapercibido para la comunidad de Catriel. Según fuentes judiciales, la policía intervino a tiempo para evitar un desenlace fatal luego de que vecinos alertaran sobre un episodio de violencia en el domicilio de la pareja.

El acusado, un trabajador del rubro de la construcción en durlock, fue detenido en flagrancia mientras golpeaba a la víctima con la presunta intención de causarle un daño irreparable. Tras la intervención policial, se resolvió a principios de diciembre imponerle prisión preventiva por un período de cuatro meses. Actualmente, permanece detenido en la Unidad Novena.

La víctima, quien trabaja en un comercio local, fue trasladada al Centro de Atención para Víctimas de Violencia, a cargo de la Subsecretaría de la Mujer, donde recibe contención psicológica y social. Desde la justicia señalaron que ambos involucrados presentan problemáticas vinculadas a las adicciones, y la joven fue descripta como una persona en situación de naturalización de violencia de género.

Catriel: tiene antecedentes por robo y lo investigan por violencia de género pero sigue libre

Un hombre de 32 años, acusado de haber rociado con nafta a su expareja de 25 años y amenazar con prenderla fuego, fue liberado tras la instalación de una tobillera electrónica. El hecho ocurrió el 4 de diciembre en una vivienda de Catriel, en presencia de las hijas menores de edad de la pareja. Según el relato de la víctima, el hombre rompió su celular para impedir que pidiera ayuda y fue aprehendido dentro del domicilio tras la intervención de la policía alertada por la madre de la mujer.

El incidente fue inicialmente calificado como amenazas, daño y lesiones leves agravadas por violencia de género. La Fiscalía solicitó prisión preventiva basándose en la gravedad del hecho y el riesgo para la víctima, pero la defensora oficial del acusado propuso el uso de una tobillera electrónica como alternativa. La jueza determinó esta medida, sumada a la prohibición de acercamiento a la víctima y al domicilio a menos de 500 metros.

La decisión generó controversia en la ciudad, donde colectivos feministas y la Subsecretaría de la Mujer expresaron su descontento y preocupación. Argumentaron que este tipo de medidas no garantiza la seguridad de la víctima, citando antecedentes de tragedias bajo contextos similares. La comunidad se movilizó frente a la Fiscalía para exigir explicaciones sobre los fundamentos de la resolución judicial.

El acusado ya tiene el dispositivo electrónico colocado, por lo cual fue liberado. La investigación sigue en curso para profundizar en las circunstancias del hecho, incluyendo contradicciones entre los testimonios de las partes.

Este medio pudo confirmar de fuentes judiciales que el imputado tiene antecedentes por robo con arma de fuego en la ciudad de Córdoba. También que fue desvinculado laboralmente del supermercado La Anónima sus antecedentes y tiempo después de la Municipalidad de Catriel por irregularidades.

Violencia de género en Catriel: un año de prisión en suspenso

El 19 de noviembre de 2024, el Foro de Jueces Penales de Cipolletti condenó a un hombre de Catriel a un año de prisión en suspenso por delitos de violencia de género perpetrados contra su expareja. La sentencia, dictada por la jueza María Florencia Caruso, incluye medidas cautelares y terapéuticas para prevenir nuevos episodios de violencia.

El fallo surge a partir de dos episodios registrados en octubre y noviembre de este año. En el primero, el hombre amenazó a su expareja con un cuchillo, diciéndole que prefería matarla y suicidarse antes que aceptar la separación. En el segundo, ingresó sin autorización al domicilio de la mujer, intentó asfixiarla y desobedeció órdenes judiciales que le prohibían acercarse a ella. Estos actos ocurrieron mientras los hijos menores de edad de la víctima se encontraban en la vivienda, lo que agravó aún más la situación.

El acusado fue sentenciado a prisión en suspenso debido a la falta de antecedentes penales, su aceptación de los hechos y el consentimiento de la víctima para priorizar medidas de protección. Además, la resolución establece una serie de condiciones obligatorias durante dos años, entre las que se incluyen la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la víctima, el inicio de tratamiento psicológico, la participación en un curso de masculinidades y la obligación de comparecer periódicamente en una comisaría. La jueza advirtió que el incumplimiento de estas condiciones podría derivar en la revocación de la prisión en suspenso y la ejecución efectiva de la pena.

El caso refleja la gravedad de las conductas del acusado, que fueron calificadas como amenazas agravadas por el uso de arma blanca, lesiones leves agravadas por el vínculo y por el contexto de violencia de género, violación de domicilio y desobediencia reiterada a órdenes judiciales. La fiscalía presentó pruebas contundentes, como testimonios de la víctima, familiares y personal médico, además de elementos secuestrados en los lugares donde ocurrieron los hechos.

Si bien las medidas adoptadas buscan abordar las causas estructurales de la violencia y garantizar la seguridad de la víctima, su efectividad dependerá de la capacidad del sistema para supervisar su cumplimiento. El fallo deja en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y prevención, tanto en el ámbito judicial como en las políticas públicas de asistencia integral a las víctimas.

Catriel: chocó y luego golpeó con una piedra a la víctima en el tobillo

En una audiencia judicial se resolvió el sobreseimiento de un hombre imputado por un hecho ocurrido en marzo de este año en Catriel. La decisión se basó en la aplicación de un criterio de oportunidad tras alcanzarse una conciliación entre las partes involucradas.

Según la imputación inicial, el incidente tuvo lugar en horas de la tarde en la vía pública, cuando el imputado estacionó un camión frente al acceso vehicular de la víctima. Esto generó una discusión que escaló hasta el punto en que, según la denuncia, el acusado habría adoptado una actitud intimidante y arrojado una piedra que causó una lesión leve en el tobillo del denunciante, certificada por un profesional médico.

Tras la formulación de cargos en agosto, la Fiscalía evaluó la posibilidad de una resolución alternativa al proceso penal. La víctima expresó que no buscaba una sanción judicial, sino una reflexión por parte del imputado sobre su conducta. Como parte del acuerdo, el acusado realizó una donación a un establecimiento de salud local, cumpliendo con las condiciones propuestas.

Conforme a los artículos del Código Procesal Penal que permiten la conciliación y la extinción de la acción penal bajo ciertos requisitos, y al no contar el imputado con antecedentes penales, la Fiscalía y la Defensa coincidieron en que el caso podía resolverse fuera del sistema penal tradicional, priorizando la reparación del daño y la armonía social.

El juez interviniente respaldó la postura de la Fiscalía, considerando que el acuerdo alcanzado satisfacía el interés de la víctima y que no existían razones para continuar la persecución penal. En consecuencia, se dictó el sobreseimiento del imputado, aclarando que el proceso no afecta su honor ni reputación.

Intento de femicidio en Catriel: liberan al acusado y hay reclamos en Fiscalía

La comunidad de Catriel se moviliza tras un grave episodio de violencia de género registrado el miércoles, cuando un hombre fue detenido por intentar prender fuego a su expareja en una vivienda ubicada en calle Santiago de Chile al 100. El acusado, de 32 años, permanece detenido a la espera de la instalación de una tobillera electrónica, tras lo cual será liberado, decisión que despertó cuestionamientos en diversos sectores de la sociedad.

Este viernes a las 11:30, un grupo de mujeres autoconvocadas se concentrará frente a la Fiscalía local para exigir explicaciones sobre los fundamentos detrás de esta medida judicial, en un caso calificado como intento de femicidio.

Según el informe policial, el incidente se desencadenó cuando la madre de la víctima detuvo a un móvil policial en calle Zurita para alertar que su hija estaba siendo agredida por su expareja. Al llegar al lugar, los efectivos de la Comisaría 9ª encontraron al acusado, quien había rociado con nafta a la mujer, de 25 años, y amenazado con prenderla fuego. Además, había destruido el celular de la víctima, impidiéndole solicitar ayuda.

El agresor fue detenido en el marco de la Ley de Violencia de Género, mientras que la víctima recibió contención y asistencia por parte de la Comisaría de la Familia, que también tomó su denuncia.

Ayer se llevó a cabo la audiencia de formulación de cargos, donde se decidió colocarle una tobillera electrónica al acusado como medida de control. Una vez instalado el dispositivo, el hombre será liberado, ya que no posee antecedentes penales. Actualmente, permanece alojado en la Unidad 9ª de Policía hasta que se concrete dicha instalación.

La medida judicial generó críticas, ya que en casos similares en la provincia de Río Negro suele aplicarse prisión preventiva hasta el inicio del juicio, especialmente en hechos considerados de alta gravedad.

Ante esta decisión, mujeres autoconvocadas organizan una concentración frente a la Fiscalía local para reclamar explicaciones sobre los criterios adoptados en el caso. Desde el colectivo sostienen que la gravedad del hecho y el riesgo para la víctima ameritaban una medida más estricta. Desde la Subsecretaría de la Mujer de Catriel, expresaron su rechazo a la libertad del acusado. «Sabemos que no se caratuló como intento de femicidio y que se le va a colocar una tobillera, pero no hay seguridad para la víctima. Aún con esta medida han ocurrido tragedias», indicaron.

El grupo de manifestantes permanecerá en el exterior del edificio del Poder Judicial hasta que tengan contacto con la fiscal Analía Diaz. Además, integrantes de la agrupación movilizada se comunicaron con el fiscal en jefe Gustavo Herrera para expresar su descontento con la resolución judicial y la necesidad de reforzar la protección a la víctima.

El caso pone nuevamente en foco la problemática de la violencia de género y los desafíos en la protección de las víctimas. Catriel, que cuenta con apenas dos patrulleros para 11 barrios, es una ciudad con escaso personal y recursos para cubrir todas las medidas establecidas en casos de violencia de género.

Vandalismo en Catriel: un vecino busca testigos tras el daño a su vehículo

El lunes por la tarde, un vecino de Catriel sufrió un acto de vandalismo en su vehículo, estacionado en la calle Atenas, entre Honduras y Haití. El cristal de la luneta trasera fue destruido por desconocidos, generando indignación y preocupación en el afectado, quien presentó una denuncia penal ante las autoridades locales.

El vecino, cuya identidad se mantiene en reserva, expresó su frustración debido a la falta de testigos o cámaras de seguridad que permitan identificar a los responsables del hecho. Según relató, el seguro del automóvil requiere imágenes o pruebas que acrediten el acto para proceder con la cobertura del daño.

En este contexto, el damnificado solicita la colaboración de la comunidad para obtener información que ayude a esclarecer lo ocurrido. “Si alguien vio algo o tiene cámaras en las cercanías, le pido que se acerque. Esto no solo me afecta a mí, sino que también es un llamado de atención sobre la seguridad de todos en el barrio”, manifestó. El vecino destacó que este tipo de situaciones no son aisladas y generan incertidumbre entre los habitantes de la zona.

Asimismo, pidió a las autoridades locales que refuercen las medidas de seguridad y el patrullaje en los barrios para prevenir nuevos actos de vandalismo. Por el momento, la policía está recabando información sobre el caso, aunque no hay avances significativos. Se solicita a quienes tengan datos relevantes que los aporten en la Comisaría Novena o se comuniquen con el damnificado para colaborar con la investigación.

Lucha por la dignidad policial en Misiones y Río Negro

Las fuerzas de seguridad en Misiones y Río Negro atraviesan situaciones de conflicto laboral que, a lo largo de la última década, expusieron las profundas tensiones entre los efectivos policiales y los gobiernos provinciales. A pesar de las diferencias contextuales y políticas, ambas provincias enfrentan problemas similares: la ausencia de sindicalización de los policías, las limitadas capacidades de negociación, y las condiciones de trabajo precarias. Estas realidades motivaron a las fuerzas de seguridad a reclamar con frecuencia por mejores condiciones laborales y salariales, aunque con respuestas diversas y en muchos casos insuficientes por parte de los gobiernos.

En Misiones, los conflictos entre la fuerza policial y el gobierno se remontan a 2012, cuando los efectivos comenzaron a movilizarse en reclamo de salarios que se ajustaran al costo de vida. Durante los últimos años, las manifestaciones cobraron mayor relevancia, sobre todo en momentos de crisis económica. En 2023, la pérdida de poder adquisitivo impulsó un campamento de protesta de diez días, una medida extrema que dio visibilidad a los problemas salariales de la policía misionera.

Este conflicto culminó en mayo de 2024, cuando se alcanzó un acuerdo salarial tras una serie de protestas en Posadas y otras localidades, en las que los policías se unieron a trabajadores de salud y educación para exigir mejores condiciones laborales. Sin embargo, el acuerdo de aumento salarial de $15.000 fue considerado insuficiente por los efectivos, quienes alertaron que no se resolvían las demandas estructurales. El conflicto escaló en septiembre de 2024, cuando ocho policías fueron detenidos y acusados de sedición y conspiración, bajo cargos que incluyen planear una toma de la Jefatura de Policía. Este episodio derivó en una fuerte intervención judicial que incluyó exoneraciones sin derecho a defensa, una medida avalada públicamente por el gobierno provincial.

Abogados de los policías detenidos cuestionan la legalidad del proceso, denunciando falta de garantías y de acceso al debido proceso. Esta situación generó una ola de marchas silenciosas por parte de familiares y compañeros, que reclaman la liberación de los imputados y la restitución de sus derechos laborales.

En Río Negro, los conflictos por mejoras laborales comenzaron a hacerse visibles en 2013, en un contexto de reclamos nacionales. En esa oportunidad, los agentes lograron duplicar sus sueldos, pero los compromisos asumidos por el gobierno no se tradujeron en mejoras sostenibles. La falta de indumentaria adecuada y de atención psicológica se volvió crítica, especialmente a la luz de una alta tasa de suicidios en la fuerza. Según reportes internos, las muertes autoinfligidas entre los policías rionegrinos alcanzaron el 60% de las bajas de la última década, una situación que refleja el impacto de las condiciones laborales y psicológicas en el bienestar de los agentes. Por si fuera poco, IPROSS, la obra social de policías y docentes, está teniendo problemas para garantizar la atención de sus asociados en diversos centros privados de salud. Con lo cual, muchos migraron al sistema público.

Las movilizaciones más recientes, en 2023, incluyeron acampes frente al Ministerio de Seguridad y en destacamentos de Bariloche y Cipolletti. Aunque un acuerdo fue firmado en abril de ese año, la respuesta gubernamental implicó sanciones para más de 800 policías, quienes fueron suspendidos y vieron bloqueadas sus oportunidades de ascenso. Las sanciones administrativas y el manejo de los sumarios han generado críticas por ser percibidos como una estrategia para frenar las carreras de los efectivos involucrados en las protestas.

En respuesta, el gobernador Alberto Weretilneck propuso una “reparación extraordinaria” por zona desfavorable para mitigar las malas condiciones salariales y operativas, medida que es criticada por diversos sectores que la consideran insuficiente frente a problemas estructurales más profundos. La falta de recursos y personal sigue afectando a destacamentos en localidades como Bariloche, Cipolletti, Cinco Saltos y Catriel, generando preocupación en la comunidad ante la creciente inseguridad.

Similitudes y diferencias entre los conflictos policiales

A pesar de que los conflictos policiales en Misiones y Río Negro responden a contextos políticos y sociales distintos, comparten un núcleo común de demandas. En ambas provincias, los efectivos luchan por condiciones salariales y laborales dignas, así como por el reconocimiento de sus derechos como trabajadores. En Misiones, el conflicto ya alcanzó un nivel judicial sin precedentes, con acusaciones de sedición y conspiración que afectaron tanto a los policías activos como a sus familias. En contraste, en Río Negro, las protestas fueron reprimidas mediante sanciones administrativas y sumarios que frenan la carrera de los efectivos, pero sin la intervención judicial drástica observada en Misiones.

La respuesta estatal en ambas provincias es criticada por su falta de diálogo genuino y por las represalias impuestas a quienes alzan la voz en defensa de sus derechos. En Misiones, las acciones judiciales derivaron en marchas de familiares y en denuncias de vulneración de derechos civiles. En Río Negro, aunque el gobierno provincial anunció con bombos y platillos la compra de equipamiento y móviles nuevos, la realidad policial muestra día a día que la falta de recursos y de infraestructura sigue siendo una demanda no atendida, que afecta no solo a los policías, sino también a la seguridad pública de toda la comunidad.

Los conflictos en Misiones y Río Negro reflejan una realidad ineludible: la necesidad de un diálogo estructural y profundo entre las fuerzas policiales y los gobiernos provinciales. Las demandas de los efectivos no se limitan a una mejora salarial; también buscan un trato digno, seguridad en el ejercicio de su profesión y condiciones que aseguren su bienestar mental y físico. Ante la percepción de que sus reclamos son ignorados o reprimidos, las fuerzas de seguridad de ambas provincias muestran un creciente descontento que pone en relieve los límites de los sistemas provinciales para gestionar y resolver estos conflictos de forma justa y equitativa. La demanda de los policías es, en última instancia, un llamado de atención sobre la importancia de dignificar la labor de quienes trabajan para garantizar la seguridad de toda la sociedad.

Un año de prisión en suspenso por abuso sexual simple en Catriel

El Foro de Jueces Penales de Cipolletti dictó sentencia en el caso de D.E.B., quien fue condenado a un año de prisión en suspenso tras reconocer su responsabilidad en un caso de abuso sexual simple ocurrido en Catriel en junio de 2024. La audiencia se realizó el 17 de octubre y estuvo presidida por el juez Marcelo Gómez, quien resolvió la pena y las pautas de conducta que deberá cumplir el acusado por un período de dos años.

Los hechos ocurrieron el 1 de junio en una reunión social en Catriel, en la que D.E.B. fue acusado de realizar tocamientos inapropiados a una mujer que se encontraba descansando en el lugar. La denuncia fue presentada poco después, y la Fiscalía llevó adelante la investigación. En el juicio, la defensa y la Fiscalía alcanzaron un acuerdo de juicio abreviado, lo cual permitió que D.E.B. aceptara su culpabilidad y se evitara un proceso judicial más extenso.

La condena impuesta a D.E.B. es de un año de prisión de ejecución condicional, lo que significa que no cumplirá la pena en prisión a menos que infrinja alguna de las condiciones impuestas por el tribunal. Entre las pautas de conducta se encuentran las siguientes:

  1. Mantener el domicilio registrado y notificar cualquier cambio al juzgado.
  2. Someterse a controles regulares de conducta cada dos meses.
  3. Abstenerse de cometer nuevos delitos y de consumir alcohol y drogas en exceso en la vía pública.
  4. Mantener una distancia de al menos 200 metros de la víctima y evitar cualquier contacto con ella, ya sea en persona o por medios digitales.

La sentencia es firme, ya que ambas partes renunciaron a los plazos para apelar, y el caso será monitoreado por el Juzgado de Ejecución N° 8 de Cipolletti, responsable de garantizar el cumplimiento de las condiciones impuestas.

La imposición de pautas de conducta y restricciones de contacton establecidas en el fallo buscan proteger a la víctima y de asegurar que el condenado cumpla con condiciones estrictas para evitar reincidencias. La sentencia también refuerza la importancia de las medidas de protección y el monitoreo en estos casos, para garantizar que se cumplan las condiciones establecidas por el tribunal y que se prevengan futuros incidentes.